
Las regiones del norte de España se encuentran al borde de una crisis alimentaria. Cientos de camiones quedaron atrapados en las carreteras debido a la prohibición de circular por las principales autopistas. La causa es una fuerte nevada que ha paralizado prácticamente el tráfico. Como consecuencia, tiendas y supermercados en Galicia, Asturias, Cantabria y Castilla y León corren el riesgo de quedarse sin suministros frescos. Los conductores se ven obligados a pasar horas, incluso días, esperando la autorización para reanudar la marcha, mientras los centros logísticos operan en medio de la incertidumbre.
En la mañana del viernes, más de cuatrocientos cuarenta camiones de carga quedaron varados en las carreteras de la provincia de Zamora. En el tramo de la A-52, a la altura de Quintanilla de Urz, se agruparon trescientas tractoras, otras 120 en Puebla y una veintena en Mombuey. El tráfico en estas zonas resultó prácticamente paralizado. Las autoridades impusieron restricciones severas al paso de vehículos pesados por temor a nuevas nevadas y placas de hielo. Los conductores quedaron literalmente atrapados en las rutas y los comercios, sin los suministros habituales.
Plataformas y tiendas
Los centros logísticos de las mayores cadenas —Mercadona, Lidl, Dia, Alimerka, Froiz— sufren un verdadero colapso. El abastecimiento de alimentos y productos de primera necesidad está en riesgo. Representantes de las empresas comerciales consideran que la prohibición del tránsito de camiones es excesiva y prematura. A su juicio, la medida se tomó precipitadamente y sin valorar la situación real en las carreteras. Como resultado, se han perdido horas valiosas durante las cuales se podían haber entregado productos a las tiendas.
El problema se siente especialmente agudo en ciudades pequeñas y zonas rurales, donde simplemente no existen canales alternativos de suministro. En algunas localidades ya se observa escasez de ciertos productos. Sin embargo, por ahora no se observa pánico: las asociaciones comerciales instan a los residentes a mantener la calma y a no hacer compras excesivas de alimentos. Según ellas, la situación es complicada pero controlable y, por ahora, no se espera una escasez generalizada.
La indignación de los transportistas
Las empresas de transporte y las asociaciones de transportistas criticaron duramente las acciones de las autoridades. Argumentan que no se pueden imponer restricciones de tal magnitud sin previo aviso ni tiempo para prepararse. El transporte de mercancías es un sistema complejo, donde cualquier cambio de ruta o horario requiere una coordinación cuidadosa. Los conductores quedaron atrapados: muchos se ven obligados a pasar la noche en la cabina, lejos de casa y sin posibilidad de regresar con sus familias.
Indigna especialmente el hecho de que la prohibición de circulación se introdujera incluso antes del inicio de fuertes nevadas. Muchos consideran que las autoridades actuaron con excesiva cautela, sin esperar a que empeoraran las condiciones meteorológicas. Como resultado, cientos de personas quedaron atrapadas y los negocios sufren pérdidas por la interrupción de suministros y el incumplimiento de contratos.
Restricciones y recomendaciones
Las autoridades insisten: las medidas son necesarias para garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía. En las carreteras del noroeste del país se mantiene un estricto control, especialmente para el transporte pesado con un peso superior a 7,5 toneladas. Se recomienda a los conductores no salir salvo en casos de extrema necesidad, utilizar neumáticos de invierno o cadenas y prestar especial atención a las señales de tráfico y a las indicaciones de la policía.
En algunos tramos de las autovías, la circulación solo está permitida con cadenas, y en ciertos puntos está completamente prohibida para camiones. La situación sigue siendo especialmente complicada en la A-6 entre Combarros y Pedrafita do Cebreiro, así como en la A-52 entre Requejo y A Canda. A los conductores se les aconseja dejar libre el carril izquierdo para maquinaria especial y quitanieves.
El clima impone las reglas
Los meteorólogos advierten que las nevadas en las regiones del norte podrían continuar hasta el final de la semana. Decenas de carreteras, incluidas cinco autovías principales, siguen en riesgo. Las autoridades prometen levantar las restricciones a medida que mejoren las condiciones meteorológicas, aunque de momento no especifican las fechas exactas. Residentes y empresas se ven obligados a adaptarse tanto a los caprichos del clima como a las decisiones administrativas.
La situación con el suministro sigue siendo tensa. Tiendas y centros logísticos operan a la espera, mientras que los conductores confían en que pronto se levanten las restricciones. Por ahora, el norte de España vive en la incertidumbre y la cuestión de la seguridad alimentaria vuelve a ocupar un lugar central.












