
La provincia de Granada es un caleidoscopio de paisajes, donde la naturaleza despliega toda su fuerza y diversidad. En tan solo una hora es posible pasar de un imponente entorno urbano a llanuras semidesérticas, para luego encontrarse al pie de cumbres nevadas o en las cálidas playas de la Costa Tropical. Aquí, en el abrazo de Sierra Nevada, la cadena montañosa más alta de la península ibérica, la altitud no es solo una cifra, sino parte fundamental de la vida.
En la ladera sur de este gigante, en el corazón de la comarca de la Alpujarra, se esconde un pueblo que ostenta con orgullo el título del más alto de Granada. Si buscas este lugar, tu destino es Trevélez. Su nombre es sinónimo no solo de altitud, sino también de excelencia gastronómica. El pueblo está encajado en un valle que desciende desde las laderas del pico Mulhacén, y es famoso por tres cosas: su ubicación entre las nubes, el jamón reconocido a nivel mundial y una cascada de casas blancas aferradas a los escarpes de la montaña. Pese a su aparente aislamiento, aquí residen de manera permanente unas 700 personas, repartidas en tres barrios, cada uno situado a distinta altura.
Trevélez ha sido oficialmente reconocida como la aldea más alta de Granada, ya que su parte baja se sitúa a 1.476 metros sobre el nivel del mar y los barrios altos superan los 1.600 metros. Esta combinación de altitud y el aire enrarecido, frío y seco de Sierra Nevada crea un microclima ideal. Esto permite curar el jamón de manera tradicional y artesanal, sin recurrir a tecnologías artificiales, lo que garantiza un sabor y aroma únicos.
Vivir en Trevélez significa estar en diálogo constante con la montaña. Los inviernos aquí son duros y las intensas nevadas a veces dificultan la conexión con el exterior. Sin embargo, la severidad del clima tiene su recompensa: aire cristalino, un cielo estrellado profundo y un frescor agradable en los meses de verano. El ritmo cotidiano es pausado y gira en torno a pequeñas tiendas familiares, numerosos locales dedicados al jamón y otros productos locales, acogedores hoteles rurales y bares donde predominan los platos típicos de la Alpujarra. Para llegar a la capital de la provincia, Granada, se necesita aproximadamente una hora y cuarenta y cinco minutos en coche.
Cuando se habla de la localidad habitada más alta de Granada, a menudo surge el nombre de Pradollano. Este principal núcleo urbanizado de la estación de esquí de Sierra Nevada se sitúa a más de 2000 metros de altitud, superando ampliamente a Trevélez. Sin embargo, Pradollano no se considera un pueblo en sentido estricto. Es más bien un complejo turístico cuya vida gira completamente en torno a la temporada de esquí. Su población es fluctuante y la mayoría de los edificios son hoteles, apartamentos e infraestructuras para visitantes. Además, desde el punto de vista administrativo, forma parte del municipio de Monachil.
Además de Trevélez, en Granada existen otras localidades situadas a gran altitud. Todas comparten características comunes: clima de montaña, arquitectura típica de la Alpujarra y un carácter fuerte forjado por la cercanía a Sierra Nevada. Entre ellas destacan Capileira, Bubión, Bérchules y Pórtugos. Todas se encuentran a más de 1300 metros sobre el nivel del mar y poseen particularidades únicas que las convierten en verdaderas joyas de la región.
Cabe destacar que la Alpujarra es una región histórico-geográfica única situada en las laderas sur de Sierra Nevada, en las provincias de Granada y Almería. Su paisaje está marcado por profundos barrancos y fértiles valles, modelados por el ser humano a lo largo de los siglos. La arquitectura de los pueblos locales, con sus tejados planos y calles estrechas, refleja una fuerte influencia bereber heredada de la época del dominio musulmán. Esta zona permaneció aislada durante mucho tiempo, lo que permitió preservar tradiciones auténticas, una gastronomía singular y un modo de vida especial que hoy atrae a viajeros de todo el mundo.











