
En Extremadura, la situación política dio un giro brusco tras el anuncio, en octubre, de la disolución del parlamento regional. La causa fueron las fracasadas negociaciones presupuestarias y la incapacidad de alcanzar acuerdos entre las principales fuerzas políticas. Ahora, los habitantes de la región se preparan para volver a las urnas — apenas un año y medio después de las anteriores elecciones.
Las elecciones anticipadas se celebrarán el 21 de diciembre de 2025. La decisión de convocar los comicios a finales de año sorprendió a muchos, ya que tomó a los partidos políticos desprevenidos. En un escenario donde ninguna de las partes logró asegurar una mayoría estable, la lucha por cada voto se vuelve especialmente intensa.
Causas de la crisis
El principal detonante de estos nuevos comicios fue el rechazo al presupuesto de 2026. Tres formaciones —Vox, PSOE y Unidas por Extremadura— presentaron enmiendas y rechazaron por completo el proyecto. La presidenta regional, María Guardiola, afirmó que sin un plan financiero aprobado es imposible dar continuidad al Gobierno. Acusó a la oposición de bloquear el desarrollo de Extremadura y anunció la necesidad de renovar el mandato político.
Tras la disolución oficial del Parlamento, se publicó el decreto de convocatoria electoral. Las candidaturas para participar en las elecciones quedaron definitivamente aprobadas el 25 de noviembre, y hasta entonces los partidos dispusieron de un plazo breve para subsanar posibles errores en las listas. La nueva Asamblea estará compuesta por 65 diputados: 36 por Badajoz y 29 por Cáceres. Para lograr la mayoría absoluta se requerirán 33 escaños.
Calendario de la campaña
La carrera electoral comenzó el 5 de diciembre a medianoche. Desde ese momento, los partidos iniciaron una intensa campaña, buscando atraer al mayor número posible de votantes. El último día para votar por correo es el 14 de diciembre, y la campaña terminará el 19 de diciembre a medianoche. La votación principal se llevará a cabo el 21 de diciembre, cuando los habitantes de la región decidirán quién gobernará Extremadura en los próximos años.
Esta vez, el panorama político se presenta especialmente fragmentado. Además de los partidos tradicionales, nuevas coaliciones y pequeñas formaciones compiten con la esperanza de obtener representación en ciertas provincias. Esto hace que el resultado de las elecciones sea imprevisible y la formación del futuro gobierno, un reto complejo.
Principales candidatos
El Partido Popular (PP) vuelve a presentar a María Guardiola, quien ya ocupa el cargo de presidenta regional desde 2023, apoyada por Vox. Los socialistas (PSOE) apuestan por Miguel Ángel Gallardo, quien recientemente se ha visto implicado en un proceso judicial vinculado a su gestión en la administración de Badajoz.
Vox estará representado en las elecciones por Óscar Fernández Calle, actual líder del grupo parlamentario. La izquierda unida bajo Unidas por Extremadura ha confiado de nuevo la dirección de la campaña a Irene de Miguel. Además, participarán agrupaciones como Juntos por Extremadura, encabezada por Raúl González, así como la coalición Una Extremadura Digna y Soberanía y Trabajo, cuyos candidatos principales son Juan Viera y Óscar Pérez en Badajoz y Cáceres, respectivamente.
Potencial para coaliciones
Las últimas encuestas indican que ningún partido podrá obtener la mayoría absoluta por sí solo. Se prevé que el PP podría alcanzar alrededor de 30 escaños, cifra insuficiente para un gobierno en solitario. Una vez más, Vox podría desempeñar un papel clave, ya que de este partido dependerá la formación de la coalición y el reparto de carteras.
Al mismo tiempo, en provincias como Cáceres, los partidos pequeños podrían obtener inesperadamente escaños adicionales, lo que complicaría las negociaciones posteriores a las elecciones. Toda la campaña electoral gira en torno a la búsqueda de aliados y a convencer a los votantes sobre la necesidad de estabilidad.
Expectativas e incertidumbre
La situación en Extremadura sigue siendo extremadamente tensa. Los políticos celebran reuniones, mítines y debates a diario, intentando acercar sus programas al mayor número posible de ciudadanos. En un contexto donde el electorado está cansado de los conflictos permanentes y los cambios de gobierno, muchos esperan que las nuevas elecciones aporten claridad y una salida a la prolongada crisis.
Por delante quedan varias semanas de dura contienda, en las que cada voto puede ser decisivo. Los resultados de las elecciones de diciembre determinarán quién y en qué condiciones gobernará la región en los próximos años.












