
En Badalona (Cataluña) se agrava una situación preocupante: en las instalaciones del antiguo liceo municipal B-9, que desde el verano de 2023 sirve como refugio temporal para cientos de migrantes, ya se han detectado diez casos de tuberculosis. Este lugar, situado entre los barrios de Remey y Sant Roc, desde hace tiempo genera inquietud entre los vecinos y las autoridades locales debido a las precarias condiciones de vida y la falta de infraestructura básica.
Entre los afectados se encuentra un hombre que falleció a finales de agosto tras ser apuñalado. No obstante, las autoridades municipales afirman que no han recibido notificaciones oficiales sobre el brote de la infección en este edificio. El alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, lleva varios meses intentando a través de los tribunales lograr el desalojo del local, pero el proceso se está demorando.
El personal médico del hospital Germans Trias i Pujol, que atiende esta zona, advierte: si se realiza un desalojo repentino, pueden surgir graves consecuencias epidemiológicas. Parte de los pacientes apenas ha comenzado el tratamiento y, si son reubicados, podrían interrumpir la medicación, aumentando así el riesgo de propagación de la enfermedad. Actualmente, los médicos aseguran que los enfermos están bajo control y tomando los medicamentos, pero la situación podría desbordarse rápidamente si las personas se dispersan a otros barrios.
El departamento de sanidad señala que ya se han tomado todas las medidas necesarias y que los pacientes reciben tratamiento durante al menos dos semanas, lo que reduce la probabilidad de transmisión de la infección a su entorno. Sin embargo, en el edificio todavía residen entre 400 y 500 personas, muchas de las cuales se encuentran en situación de gran vulnerabilidad. Las autoridades municipales y los profesionales de la salud continúan buscando soluciones para evitar una nueva ola de contagios y garantizar la seguridad tanto de los residentes del liceo como de toda la ciudad.












