
En Cataluña se ha desatado un intenso debate sobre la distribución de plazas escolares para los alumnos más pequeños. Las asociaciones de padres de colegios públicos insisten en la necesidad de cerrar 129 aulas en centros privados concertados. Alegan un exceso evidente de plazas que no responde a las necesidades reales de las familias.
Las organizaciones de padres han analizado la situación en más de un centenar de municipios de la región. Sus conclusiones son claras: en la mayoría de las ciudades, los colegios concertados ofrecen demasiadas plazas para niños de tres años, mientras que los centros públicos pierden grupos enteros. Según los padres, esta situación debilita la educación pública y agrava la brecha social entre los alumnos.
Este año, el tema cobra especial relevancia ya que en diciembre comienza el proceso de revisión de los conciertos educativos. Los padres opinan que es el momento ideal para ajustar el número de plazas a favor de la escuela pública, especialmente en las zonas donde ya cubren toda la demanda.
Caída demográfica y escasez de plazas en secundaria
El problema se agrava en un contexto de disminución de la natalidad. En los últimos cuatro años, el número de clases en las escuelas públicas ha caído un 17%, y en las privadas, casi un 15%. Sin embargo, son las instituciones públicas las que más pierden, poniendo en riesgo la accesibilidad a la educación para todos los niños. Según los cálculos de los padres, para garantizar una igualdad de oportunidades, habría que abrir más de 600 clases nuevas en colegios públicos y cerrar más de 300 en los privados.
La falta de plazas en la educación secundaria se siente especialmente. El año pasado, la diferencia entre las plazas ofrecidas y las realmente necesarias rondó las 3.000. Los colegios privados, a pesar de reducir el número de grupos, siguen admitiendo alumnos, en ocasiones superando el máximo permitido por aula. En algunos casos, las clases llegan a tener hasta 37 estudiantes, lo que supera ampliamente la norma.
Aumento de la popularidad de la formación profesional privada
Otra tendencia destacada es el rápido incremento de alumnos en los centros privados de formación profesional. Esto se debe a que las instituciones públicas no logran absorber toda la demanda, especialmente en los programas de nivel superior. Actualmente, más de la mitad de los estudiantes de formación profesional optan por centros privados, y los públicos solo mantienen su ventaja en el nivel medio.
Los padres temen que, si la situación no cambia, el sistema público de educación siga perdiendo influencia y que la desigualdad social entre los alumnos aumente aún más. Exigen que las autoridades prioricen los intereses de las escuelas públicas al planificar nuevas plazas escolares y eviten seguir incrementando el número de vacantes en centros privados.












