
En España ha estallado un sonado proceso judicial relacionado con las actividades de la importante empresa siderúrgica Sidenor. La Audiencia Nacional ha iniciado una investigación contra el presidente de la compañía, José Antonio Jainaga Gómez, y otros dos altos directivos. La causa son las sospechas de venta ilegal de acero desde España hacia Israel, donde este material podría haber sido utilizado en la fabricación de armamento.
La investigación se interesó en el hecho de que el acero fue enviado a la empresa Israel Military Industries (IMSI), especializada en la producción de diferentes tipos de armamento. Según la versión judicial, la dirección de Sidenor estaba informada sobre el destino final del producto, pero no tramitó los permisos necesarios ni registró la operación en el registro estatal correspondiente. Estas circunstancias dieron pie a sospechas de violación de las normas de exportación y posible implicación en delitos más graves.
El juez Francisco de Jorge, encargado del caso, destacó que los acontecimientos en la Franja de Gaza son objeto de amplio debate en la sociedad y en organismos internacionales. En el sumario se señala que las acciones de Israel en la zona ya han recibido una valoración jurídica preliminar como posibles crímenes de lesa humanidad. Por ello, la investigación española examina no solo episodios de contrabando, sino también la posible complicidad en crímenes contra la humanidad o incluso genocidio.
El caso ganó notoriedad después de que el juez levantara la confidencialidad de los materiales, permitiendo a las partes acceder a los detalles. En breve, los acusados deberán comparecer ante el tribunal para prestar declaración. Además de la dirección de Sidenor, la investigación también se centra en la empresa Clerbil S. L., que gestiona Sidenor Holdings Europa. Las autoridades continúan analizando los documentos y las circunstancias de la operación para determinar si se infringieron normas internacionales o nacionales.












