
En el municipio de Vallfogona de Balaguer, situado en la provincia de Lleida, agentes de la Policía Nacional de España han detenido a dos hombres sospechosos de estar implicados en actividades terroristas. La operación es el resultado de una larga investigación iniciada hace un año y medio, tras detectarse actividad sospechosa en Internet relacionada con la difusión de ideas de la organización prohibida Daesh.
Según la investigación, uno de los detenidos presentaba un alto grado de radicalización. Visitaba de forma sistemática recursos que difundían contenido extremista y participaba activamente en el intercambio de materiales vinculados a la ideología yihadista. Además, no solo consumía este tipo de información, sino que también actuaba como intermediario, involucrando a otros usuarios en el entorno extremista y favoreciendo su adoctrinamiento ideológico.
Los investigadores señalan que el sospechoso no se limitaba a la actividad virtual. Consideraba la posibilidad de desplazarse a zonas de conflicto armado para participar en combates del lado de grupos terroristas. Estas intenciones, junto con su interés prolongado por materiales extremistas, motivaron la detención realizada la mañana del jueves.
Durante la operación policial se realizaron registros en varias direcciones. Como resultado, fueron incautados dispositivos electrónicos y soportes de información, que actualmente están siendo sometidos a peritaje. La investigación trata de determinar si los detenidos contaban con cómplices y hasta qué punto era amplia su red de contactos.
Ambos sospechosos han sido trasladados a Madrid, donde su caso está en manos del Juzgado Central de Instrucción número 1. Por decisión judicial, el principal implicado ha sido puesto en prisión preventiva. El segundo detenido también permanece bajo control de las autoridades policiales.
La investigación fue llevada a cabo por la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, con el apoyo de unidades de Lérida, Tarragona y Barcelona. También participaron socios internacionales —en particular, el servicio marroquí DGST—, lo que permitió un intercambio ágil de información y la coordinación de acciones.
Los servicios de inteligencia españoles continúan prestando especial atención a la lucha contra la radicalización en internet y la prevención de desplazamientos de ciudadanos a zonas de conflicto. Las autoridades destacan que este tipo de operaciones permite no solo detectar amenazas potenciales, sino también frenar la difusión de ideologías extremistas en las primeras fases.
En los últimos años se ha observado en España un aumento de las investigaciones relacionadas con el ciberespacio y los intentos de captación a través de redes sociales. La policía insta a la ciudadanía a mantenerse alerta y a comunicar cualquier actividad sospechosa, con el fin de hacer frente conjuntamente a la amenaza del terrorismo.












