
El domingo se desató un escándalo en Madrid: en las salas del Museo Naval, dos integrantes del movimiento Futuro Vegetal realizaron una protesta arrojando pintura roja sobre una obra dedicada a Cristóbal Colón. Su acción coincidió con la celebración nacional del 12 de octubre y fue un acto de protesta contra las formas contemporáneas de explotación de los recursos naturales y el neocolonialismo histórico.
Resultó dañada la parte izquierda del cuadro «Primer homenaje a Cristóbal Colón», pintado por José Garnelo. Esta obra recibe a los visitantes justo en la entrada del museo. Tras el incidente, el personal del museo y restauradores invitados, incluidos especialistas del Museo del Prado, pasaron todo el día intentando salvar la pintura. Lograron retirar la mayor parte de la pintura roja, pero los daños siguen siendo visibles: no solo se afectó la capa de barniz, sino también el marco dorado, sensible a la humedad.
Expertos señalan que el pigmento rojo penetró en las grietas de la pintura y en la estructura del lienzo, y en algunos lugares el marco perdió su dorado. Ahora la obra necesitará una restauración completa, cuyos plazos y coste aún se desconocen, aunque está claro que serán significativos. El personal del museo expresó su indignación, subrayando que el patrimonio cultural pertenece a la sociedad y ayuda a comprender el pasado, incluso cuando genera controversia.
Las activistas fueron retenidas por el personal de seguridad hasta la llegada de la policía, tras lo cual fueron interrogadas y arrestadas bajo la acusación de delito contra el patrimonio cultural. Durante la protesta, sostenían una pancarta con el lema «12 de octubre — nada que celebrar. Justicia eco-social». Según representantes de Futuro Vegetal, su acción tenía como objetivo recordar que para muchos pueblos originarios este día simboliza dolor y pérdida, así como destacar la necesidad de reconocer las injusticias históricas y apoyar las reparaciones.
Los organizadores de la protesta consideran que la celebración del 12 de octubre ignora las heridas del pasado y la opresión que aún persiste. Los representantes del movimiento hicieron un llamado al público para boicotear y protestar contra empresas implicadas en la explotación de recursos naturales, así como a replantear la actitud hacia las fechas históricas.











