
En el sureste de Madrid se prepara el lanzamiento de un proyecto de envergadura que ya es considerado el mayor en la historia del mercado inmobiliario español. El barrio de Valdecarros, que ocupará 19 millones de metros cuadrados, está destinado a convertirse en el nuevo hogar de más de 51.000 familias. Se planea construir tanto viviendas libres como protegidas, además de amplios espacios verdes e infraestructura moderna. Las expectativas son altas: si todo avanza según lo previsto, las primeras obras de construcción comenzarán a finales de 2026.
Actualmente, el proyecto Valdecarros avanza en varias áreas de manera simultánea. Ya se ha completado el 90% de la urbanización de la primera fase: las calles están pavimentadas, se han plantado árboles, pero aún queda por instalar el alumbrado y las redes de servicios. Las fases dos y tres están aproximadamente al 40% de avance, con los trabajos de movimiento de tierras finalizados y el inicio de la instalación de infraestructuras. En los próximos meses se espera la aprobación definitiva del plan de distribución de terrenos, lo que allanará el camino para el inicio de la construcción de las viviendas.
Dimensión y perspectivas
Valdecarros no es solo un nuevo barrio residencial, sino toda una ciudad dentro de la ciudad. Por el volumen de edificación es comparable con Pamplona, pero se ubica dentro del área metropolitana de Madrid. En las tres primeras fases se prevé construir 13.371 viviendas, lo que representa una quinta parte del total de residencias proyectadas. De ellas, 28.000 estarán destinadas a la vivienda protegida, lo que debería tener un impacto significativo en la accesibilidad a la vivienda en la región.
Se presta especial atención a las zonas verdes: más de un tercio del área estará ocupado por parques y jardines. Para comparar, la superficie de zonas verdes en Valdecarros es el doble que la famosa Casa de Campo y cinco veces mayor que El Retiro. Además de viviendas, el proyecto contempla la creación de espacios para servicios sociales como escuelas, centros de salud y otras instituciones. Según las estimaciones, el 62% del territorio se destina a uso residencial y el 38% a necesidades comerciales y públicas.
Inversiones y empleo
La inversión total en el desarrollo de Valdecarros se estima en 1.800 millones de euros. Si se suman los costes de construcción, la cifra supera los 7.500 millones de euros. El impacto económico para Madrid promete ser notable: se prevé la creación de alrededor de 450.000 puestos de trabajo, tanto directos como indirectos. Esto debería impulsar significativamente el mercado laboral y el sector de la construcción en la capital.
La accesibilidad del transporte es otro punto fuerte del nuevo barrio. Valdecarros estará conectado con las principales autovías M-45, M-31 y M-50, lo que ayudará a descongestionar las entradas habitualmente saturadas de la ciudad. El proyecto incluye 127 kilómetros de carriles bici, así como nuevas rutas de autobús y metro, fomentando el desarrollo de un transporte más sostenible.
Problemas y desafíos
Sin embargo, no todo avanza tan bien como se esperaba. Uno de los principales retos sigue siendo garantizar el suministro eléctrico a las futuras viviendas. Actualmente, sólo está asegurada la conexión para los primeros 13.371 pisos, que corresponden a las tres primeras fases del proyecto. Para los otros 38.000 pisos, la cuestión del suministro eléctrico continúa sin resolverse: la ampliación necesaria de la infraestructura aún no ha sido aprobada a nivel estatal.
Para abordar este desafío, Valdecarros ha unido fuerzas con otros grandes proyectos del sureste de Madrid: Berrocales, Ahijones y Los Cerros. Juntos están elaborando propuestas y solicitudes dirigidas a las autoridades para acelerar la construcción de tres nuevas subestaciones eléctricas que abastecerán a todas las futuras viviendas. Los terrenos para estas infraestructuras ya han sido reservados y se cederán de forma gratuita, pero la decisión final depende del operador nacional de la red eléctrica.
Comercio y mercado
Mientras continúan las obras de urbanización, la gestora está preparando la venta de grandes parcelas destinadas a desarrollos comerciales. En particular, en la zona de La Gavia y junto a la autopista A-3, se pondrá a disposición una parcela de 142.000 metros cuadrados, donde se podrán construir hasta 72.000 metros cuadrados de superficie comercial. Los responsables del proyecto buscan atraer a un gran inversor nacional o internacional para impulsar el desarrollo comercial de forma integral y no fragmentada.
El interés por estos activos ya se manifiesta entre los principales actores del mercado, especialmente en un contexto de reactivación del sector minorista. Sin embargo, aún no se han definido las fechas de las subastas ni la distribución final de los lotes. Al mismo tiempo, los representantes de Valdecarros destacan que la clave para resolver la crisis de la vivienda está en aumentar la oferta, no en imponer restricciones. Solo la edificación masiva puede equilibrar el mercado y hacer la vivienda más accesible para los habitantes de Madrid.
Burocracia y plazos
Uno de los principales obstáculos para la puesta en marcha del proyecto son los largos procesos de aprobación y los trámites burocráticos. Según la administración, tan solo las etapas de consultas públicas y acuerdos llevaron seis años. A su juicio, semejante retraso resulta inaceptable para megainiciativas que deben responder rápidamente a las necesidades de la ciudad.
No obstante, el equipo de Valdecarros mantiene un cauto optimismo. En los próximos meses esperan lograr la aprobación de toda la documentación necesaria y comenzar la construcción de las primeras viviendas antes de que finalice 2026. Si lo consiguen, Madrid no solo contará con un nuevo distrito, sino también con un ejemplo de cómo es posible llevar a cabo proyectos de gran escala en la España actual.
Si no lo sabía, Valdecarros es el mayor proyecto de desarrollo urbanístico integral en España, ubicado en la región metropolitana. La empresa gestora Valdecarros S.A. coordina la planificación, construcción y venta de parcelas, además de mantener relación con las autoridades municipales y nacionales. Este proyecto está previsto en varias fases y se extiende durante décadas, con el objetivo de transformar significativamente el sureste de Madrid y convertirse en un referente para otras áreas metropolitanas del país.












