
La mañana en la calle Barquillo, en pleno corazón de Madrid, comenzó como de costumbre: café pausado, rostros familiares, un leve bullicio. Pero en solo 21 minutos, la rutina se transformó en auténtica celebración. En la administración de lotería número 16, ubicada en el número 10, se escucharon gritos de alegría: aquí se vendió el boleto número 70046, ganador del segundo premio de la famosa Lotería de Navidad. La cantidad es impresionante: por cada boleto vendido, 125 mil euros; tras impuestos, quedan 108 mil. Para una de las empleadas, este día fue no solo afortunado, sino también simbólico: se jubila, y este golpe de suerte ha sido el broche de oro a su vida laboral.
Rael, quien trabajó aquí durante muchos años, no oculta su emoción. Sonríe, abraza a sus compañeros y reconoce que no podría haber soñado con un mejor cierre para su carrera. A su lado, la dueña del local, Lucía Peña, trata de calcular cuántos boletos se vendieron esta vez. Según ella, se despacharon entre 600 y 800, lo que supone unos 1,2 millones de euros. Una parte importante de las ventas fue a través de internet, y ahora el personal tendrá que gestionar la entrega online de los premios. Esto también explica por qué la calle no rebosa del habitual bullicio y alegría: la mayoría de los agraciados obtuvo sus boletos sin salir de casa.
Cambio de era
Lucía señala que los tiempos están cambiando. Si antes los clientes hacían fila para recibir en mano el codiciado boleto, ahora cada vez más personas prefieren hacerlo por internet. Comenta sonriente que el número con muchos ceros normalmente no es popular, pero esta vez fue justamente el que trajo la suerte. El administrador del local, Nacho Hormaechea, añade que el premio se repartió entre los vecinos del barrio y varias empresas locales. Admite que todavía no asimila la magnitud de lo sucedido: todo ocurrió demasiado rápido.
La administración de lotería de Barquillo es una de las más antiguas de Madrid. Sus propietarios cuentan con orgullo que aquí acuden familias enteras: los nietos traen los abonos de sus abuelos, y los clientes habituales transmiten la tradición de participar en la lotería de generación en generación. El local se encuentra frente al Ministerio de Cultura, y con los años se ha formado una clientela fiel muy especial.
Geografía de la suerte
Este año, la fortuna no se quedó solo en Madrid. El segundo premio de la lotería también viajó a otras ciudades. Por ejemplo, empleados de la conocida firma textil Bimba y Lola de Vigo también resultaron afortunados. Aunque la mayor parte del billete 70048 se vendió en la capital, una parte fue adquirida por internet, y ahora los trabajadores de la empresa esperan la confirmación de sus premios. Medios locales informan que aún se desconoce el número exacto de boletos ganadores entre los empleados.
En general, el ambiente en la administración de la calle Barquillo ese día era especial. Aunque no había una gran multitud, la alegría y la emoción se sentían en cada rincón. Para muchos, este premio no fue solo una recompensa económica, sino un verdadero acontecimiento que recordarán toda la vida. La escena de la despedida resultó especialmente emotiva: los compañeros felicitaban a Rael por su jubilación, y ella, sin ocultar las lágrimas, agradecía a todos por los años de trabajo compartido y por este inesperado regalo del destino.
Nuevas tradiciones
El salto a las ventas online no solo ha cambiado la forma de adquirir los décimos, sino también el propio ambiente festivo. Antes, los ganadores se reunían para celebrar su fortuna, mientras que ahora muchos descubren su premio en casa, en familia o incluso en el trabajo. Sin embargo, la tradición de la lotería de Navidad sigue siendo una de las más queridas en España, uniendo a personas de todas las edades y profesiones.
Esta vez, la historia de Barquillo sirvió como ejemplo de cómo las antiguas tradiciones pueden combinarse con las nuevas tecnologías y de cómo la compra casual de un décimo puede cambiarle la vida a alguien. Para unos es simplemente suerte; para otros, el cierre simbólico de un largo camino. Pero para todos los participantes, este día será inolvidable.











