
Las autoridades de Valencia han decidido suspender temporalmente las clases en las escuelas si los meteorólogos emiten una alerta roja por condiciones meteorológicas extremas. En caso de alerta naranja, las clases se cancelarán en las zonas donde exista riesgo de inundaciones, así como en los suburbios que se vieron afectados por las fuertes lluvias a finales de octubre del año pasado.
El Consejo Municipal de Protección Civil aprobó estos cambios en una reunión especial dedicada a la preparación ante posibles lluvias otoñales. Las nuevas normas amplían las directrices regionales existentes: ahora, con alerta naranja, las clases se suspenderán no solo en las zonas oficialmente reconocidas como de riesgo, sino también en aquellos suburbios que previamente no estaban incluidos en los planes especiales de prevención de inundaciones.
En la lista de centros educativos afectados figuran siete escuelas situadas en zonas potencialmente peligrosas de la ciudad, además de otros doce centros en los suburbios de Castellar-l’Oliveral, La Torre y Forn d’Alcedo. La decisión de suspender las clases se tomará con antelación para que padres y las direcciones de las escuelas puedan prepararse. Si la alerta se emite después de que los niños ya hayan llegado a clase, la situación se evaluará en el momento para decidir si continuar con las actividades lectivas o facilitar la salida anticipada de los alumnos.
En el resto de las escuelas de la ciudad se mantendrá una vigilancia atenta de las condiciones meteorológicas y se tomarán decisiones según la situación concreta. Las nuevas medidas se aplican a todos los centros educativos, incluidos los privados y los de gestión público-privada, siempre que estén ubicados en zonas susceptibles de inundaciones. En caso necesario, la suspensión de las clases se efectuará de forma automática, una vez emitido el aviso correspondiente.
El municipio también prevé reforzar la información a los ciudadanos mediante el programa «València + Segura» y poner en marcha un sistema de alertas personalizadas para distintos tipos de centros escolares, según el nivel de riesgo. Como prueba, en la pedanía de La Torre se instalará una torre especial de señales sonoras para alertar de manera rápida a la población en caso de posible peligro.
Tras los acontecimientos de octubre del año pasado, cuando algunos barrios de las afueras no figuraban en los mapas de riesgo, las autoridades municipales encargaron estudios adicionales para evaluar con mayor precisión la amenaza de inundaciones. Estas acciones pretenden incrementar la seguridad de los escolares y facilitar una respuesta más rápida ante fenómenos meteorológicos extremos.











