
La mañana en el campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (Universitat Autònoma de Barcelona, UAB) comenzó de manera agitada: agentes de la policía acudieron a las instalaciones para prevenir posibles enfrentamientos entre estudiantes. La tensión surgió tras el anuncio de la visita de Vito Quiles, conocido por sus posturas de extrema derecha y declaraciones provocadoras.
Por un lado, en la plaza frente a los edificios se concentraron simpatizantes del movimiento «S’ha acabat», quienes llegaron con banderas españolas y esperaban la aparición de Quiles. Sus opositores —estudiantes que apoyan la independencia de Cataluña y rechazan las ideas ultraderechistas— organizaron su propia protesta. El ambiente en el campus se caldeó rápidamente y, hacia el mediodía, comenzaron intercambios verbales entre los grupos, que por poco escalan a enfrentamientos físicos.
Vito Quiles había anunciado previamente el inicio de una serie de conferencias en universidades, inspirado por la labor del activista estadounidense Charlie Kirk, fallecido en Estados Unidos. Sin embargo, la administración de la UAB dejó claro desde el inicio que no se habían otorgado permisos oficiales para ese tipo de eventos. A pesar de ello, los seguidores de Quiles insistieron en su derecho a presentarse, mientras que sus opositores exigían que no se le permitiera acceder al campus.
La policía se vio obligada a intervenir para evitar la escalada del conflicto. Para cuando la tensión alcanzó su punto máximo, Kiles aún no había aparecido en el campus. Sin embargo, la tensión entre los estudiantes persistía y el debate sobre lo sucedido continuaba en las redes sociales y en las calles de Barcelona. La dirección de la universidad volvió a recordar la necesidad de mantener el orden y respetar las opiniones ajenas para evitar la repetición de incidentes similares en el futuro.












