
La investigación sobre corrupción en Canarias entra en una nueva fase: el tribunal ha concluido oficialmente la instrucción preliminar del caso Mediador y se prepara para examinar los cargos contra el exdiputado Juan Bernardo Fuentes Curbelo, conocido como Tito Berni, y otras 22 personas. Esta decisión podría ser un punto de inflexión para todo el sistema de control del gasto público y la transparencia de los funcionarios en España. El caso pone el foco en las sospechas de soborno, abuso de poder y manipulación de contratos estatales.
La jueza María de los Ángeles Lorenzo-Cáceres y Farizo ha dado por finalizada la primera fase de la investigación y ha ordenado continuar el proceso por la vía rápida, lo que abre la puerta a un pronto inicio del juicio. La causa incluye acusaciones de cohecho, apropiación indebida, abuso de funciones, tráfico de influencias, fraude, falsificación documental, blanqueo de capitales e incluso delitos contra el sistema fiscal. En total, hay 23 investigados, entre ellos no solo políticos, sino también miembros de las fuerzas de seguridad y del ámbito empresarial.
Figuras clave
Entre los acusados se encuentran el sobrino de Tito Berni, el exdirector de Ganadería del Gobierno de Canarias Taishet Fuentes, el general retirado de la Guardia Civil Francisco Espinosa y el intermediario que da nombre al caso, Marco Antonio Navarro Tacoronte. La investigación sostiene que a través de estas personas se concretaron los principales acuerdos entre empresarios y funcionarios, y que los sobornos se entregaban tanto en dinero como en forma de cenas lujosas, fiestas y otros servicios.
Según la investigación, el esquema se basaba en promesas de influir en decisiones administrativas, desde la concesión de licencias hasta la distribución de subvenciones. Sin embargo, a pesar de los numerosos contactos y reuniones, todavía no se han encontrado pruebas de que los funcionarios realmente lograran alterar el curso de casos concretos o beneficiar a alguna empresa. No obstante, el simple hecho de la existencia de este sistema de promesas y pactos informales ya ha provocado una fuerte reacción en la sociedad.
Mecanismos de corrupción
Se presta especial atención al papel del general Espinosa, quien, según la investigación, ofrecía sus servicios para “resolver asuntos” a cambio de remuneración, aunque no se hallaron pruebas directas de que estas gestiones se concretaran con éxito. Llama la atención que el inicio de la investigación se debió a una denuncia falsa por fraude con tarjeta bancaria en diciembre de 2021. Fue entonces cuando el intermediario Navarro Tacoronte proporcionó a los investigadores información que permitió destapar la supuesta red de corrupción.
Los documentos del caso describen episodios en los que empresarios visitaban el Congreso de los Diputados para simular tener influencia política, así como situaciones en las que el pago de servicios no se realizaba directamente, sino a través de regalos o prestaciones. Aunque no se ha detectado un perjuicio directo al presupuesto de Canarias, la investigación señala que el propio sistema de promesas y comisiones informales mina la confianza en las instituciones públicas.
Acusaciones y consecuencias
La jueza detalló qué delitos concretos podrían imputarse a cada uno de los implicados. Así, Navarro Tacoronte afronta cargos por varias infracciones: cohecho, estafa, malversación, prevaricación, tráfico de influencias, falsedad documental y blanqueo de capitales. Un conjunto similar de acusaciones amenaza a Tito Berni, Taichet Fuentes y Francisco Espinosa.
Para otros implicados, como el exviceconsejero de Agricultura Álvaro de la Bárcena Argany y el exdirector de Lucha contra el Cambio Climático José Domingo Fernández Herrera, se contemplan delitos en un marco más restringido: prevaricación, tráfico de influencias y malversación de fondos públicos. En su caso, no se les atribuyen cargos de estafa, cohecho ni falsedad documental.
Contexto y comparaciones
El aumento del interés por los casos de corrupción en España no es casualidad: en los últimos años el país ha sido testigo de varios procesos de gran repercusión relacionados con abusos por parte de altos cargos. Recientemente, por ejemplo, la decisión del juez Antonio Piña de negarse a reabrir la investigación contra María Dolores de Cospedal atrajo la atención pública, generando intensos debates sobre la transparencia del sistema judicial. Más información sobre cómo este tipo de decisiones repercuten en la confianza hacia la justicia, en el reportaje sobre el inesperado giro en el caso Villarejo.
Los escándalos de corrupción relacionados con contratos públicos y la influencia sobre decisiones de funcionarios siguen siendo tema de debate en la sociedad española. En los últimos años se han destapado tramas en las que participaron tanto miembros de administraciones regionales como de los cuerpos de seguridad. Cada nuevo caso plantea cuestiones sobre la necesidad de reformas y un mayor control sobre las actuaciones de los cargos públicos. El interés por estos procesos no disminuye, y la demanda social de transparencia y justicia no deja de crecer.












