
La publicación de las memorias del rey emérito Juan Carlos trajo consigo numerosas sorpresas, pero la principal de ellas fue, quizás, la inesperada aparición de una nueva figura en el entorno de los Borbones: Laurence Debray. Era difícil imaginar que una periodista francesa, hija del reconocido filósofo revolucionario Régis Debray, se convertiría en la principal defensora del monarca español. Sin embargo, las paradojas ocurren, y la figura de Laurence ha suscitado controversia desde el inicio de su relación con la familia real. No solo se ha convertido en la cronista de la vida de Juan Carlos, sino también en una amiga cercana de la infanta Elena, acompañándola incluso en sus viajes a Sanxenxo.
Mucho antes de la publicación de las memorias, Debray ejercía de facto como portavoz no oficial de los Borbones, publicando en la revista Hola artículos que, en ocasiones, generaban intensas reacciones. Su admiración abierta por Juan Carlos contribuyó al desarrollo de su relación desde 2014. El punto culminante de esta cercanía fue el libro «Mon roi déchu» («Mi rey caído»), publicado en 2021. Se trata de un relato íntimo basado en conversaciones telefónicas y mensajes de WhatsApp, donde se narra en detalle la salida del monarca de España y la tensa relación con su hijo, el rey Felipe VI.
Para trabajar en las memorias, la periodista se mudó con su familia a Abu Dabi, donde pasó tres años trabajando codo a codo con el rey emérito. La cercanía de su relación ya no genera dudas, ya que la propia Laurence lo confirma. «El rey sigue de cerca la presentación del libro», contó durante la gira de promoción en Francia, un mes antes del lanzamiento en España. «Hablamos muy a menudo, le detallo el contenido de las entrevistas y los artículos. Trabajamos sin descanso durante tres años en un ambiente de máxima confidencialidad».
Una década después de conocer personalmente a Juan Carlos, a quien consideraba desde hace tiempo un héroe histórico, Laurence Debray sigue hablando de él con entusiasmo juvenil, como una verdadera admiradora. «No me preocupa la crítica, porque esta es la vida de don Juan Carlos, y he tenido el privilegio de ser su confidente», declaró en una entrevista, comentando el impacto que generaron las revelaciones del monarca. «Es una persona a la que admiro y por la que siento una profunda gratitud y cariño», confesó la periodista.
Laurence Debré nunca quiso quedarse en la sombra, como lo demuestran las incontables entrevistas que concedió antes y después de la publicación del libro. Circulaban rumores de que la francesa no estaba muy satisfecha con la casi total ausencia de campaña promocional de sus memorias en España, donde apenas tuvo protagonismo. Para corregir esta repentina “invisibilidad”, recientemente se organizó una fiesta de presentación en una de las galerías. Allí, Laurence Debré apareció acompañada por las tres mujeres más leales al rey emérito de la familia Borbón: la infanta Elena y las sobrinas del monarca, Simoneta Gómez-Acebo y María Zurita.
Cuando los periodistas le preguntaron sobre un posible malestar en la Casa Real provocado por el libro, Debré aseguró que no tenía conocimiento de ello, como si su cercanía con los Borbones no tuviera importancia. Sin embargo, sus palabras afectuosas, su lealtad y admiración, así como su pertenencia al círculo más cercano de Juan Carlos —respaldada por la convivencia en Abu Dabi y su estrecha amistad con la infanta Elena— explican el ingenioso apodo de «la quinta infanta». Este fue acuñado por el periodista Martín Bianchi, y parece muy acertado. Debré sería la quinta después de las infantas Elena y Cristina, la infanta Margarita (hermana de Juan Carlos) y la infanta Sofía (hija menor del rey Felipe y la reina Letizia). La comparación con las hijas del rey no es casualidad: los rumores sobre un posible romance entre la francesa y el monarca se desvanecieron pronto por su falta de fundamento. En cambio, la versión de que ha ocupado el lugar de una hija adoptiva resulta mucho más creíble. De ahí el título de «infanta»: si no por decisión de los Borbones, sí por su propio deseo.
Cabe mencionar que Juan Carlos I de Borbón ocupó el trono de España desde 1975 hasta 2014. Desempeñó un papel fundamental en la transición del país de la dictadura de Franco a la democracia, lo que le valió una gran popularidad. Sin embargo, en los últimos años de su reinado, la reputación del monarca se vio empañada por una serie de escándalos, incluidos cargos de corrupción y relaciones extramatrimoniales. En 2014, abdicó en favor de su hijo, Felipe VI. En agosto de 2020, en medio de investigaciones en curso sobre sus asuntos financieros, Juan Carlos abandonó España y desde entonces reside en Abu Dabi.












