
En Jaén, agentes de la Policía Nacional llevaron a cabo una amplia operación contra una red criminal que organizaba la legalización de migrantes procedentes del Magreb mediante registros ficticios como parejas. Tras un año de investigación, se detectaron más de 300 casos de fraude en permisos de residencia y se detuvo a 48 personas vinculadas a la trama.
Según la investigación, los miembros de la organización ofrecían a extranjeros servicios para tramitar documentos con el fin de obtener la residencia legal en España. Por cada uno de estos ‘servicios’, cobraban hasta 12.000 euros a sus clientes. Como resultado, la organización criminal logró recaudar más de 30 millones de euros y operar en varias regiones del país.
Estructura compleja
La investigación comenzó a principios de febrero de 2025, cuando la policía recibió información sobre solicitudes sospechosas de residencia a través de los conocidos ‘matrimonios blancos’. Estas uniones ficticias se registraban en Cataluña y se empleaban domicilios en Torredonjimeno (Jaén) para el empadronamiento. Durante la inspección se comprobó que los documentos presentados para obtener los permisos eran falsos: desde certificados de empadronamiento hasta contratos de alquiler y certificados de pareja estable.
La mayoría de las parejas falsas estaban formadas por ciudadanos marroquíes y mujeres españolas residentes en Málaga. Para la legalización, los migrantes se registraban como pareja en notarías de Barcelona, tras haber gestionado un empadronamiento ficticio. No existía ninguna relación real entre los implicados; sólo les unía el interés económico.
Geografía y funciones
La red operaba no solo en Jaén, sino también en Barcelona, Melilla, Tenerife y Málaga. Dentro de la organización, los roles estaban claramente definidos: los líderes —ciudadanos españoles y marroquíes— coordinaban el proceso, reclutaban a nuevos miembros y controlaban los flujos financieros. Otros integrantes se encargaban de buscar españolas dispuestas a participar en matrimonios ficticios, así como de organizar sus traslados entre Málaga y Barcelona.
Otros miembros eran responsables de la elaboración de documentos falsos necesarios para solicitar permisos de residencia. También había los llamados “mulas”, dedicados a transferir y blanquear los fondos obtenidos. Durante los registros en la vivienda de la principal sospechosa en Badalona (Barcelona), la policía incautó 17.000 euros en efectivo, documentación y dispositivos electrónicos.
Detalles de la detención
En la operación participaron unidades policiales de Jaén, Barcelona, Vélez-Málaga y agentes de la Guardia Civil de Periana (Málaga). En total, fueron detenidas 37 mujeres y 11 hombres en diferentes ciudades: Jaén, Málaga, Vélez-Málaga, Tenerife y Barcelona. Todos ellos están acusados de falsificación de documentos, favorecimiento de la inmigración irregular y pertenencia a organización criminal.
La investigación sigue abierta y no se descarta que aumente el número de detenidos. La policía ya ha solicitado a los servicios de inmigración la anulación de todas las autorizaciones de residencia obtenidas con documentos falsos. También se ha iniciado una revisión para detectar posibles casos de obtención fraudulenta de ayudas sociales.
Consecuencias y medidas
Las autoridades planean reforzar el control sobre el registro de parejas y la emisión de permisos de residencia. Se presta especial atención a la verificación de documentos y a la detección de matrimonios ficticios utilizados para eludir la legislación migratoria. En un futuro próximo, se prevé revisar los procedimientos de tramitación y fortalecer la cooperación entre los distintos organismos.












