
Una tragedia ocurrida en aguas de Indonesia ha conmocionado a los habitantes de Valencia. Una familia española viajaba a bordo de una lancha turística que se hundió en las proximidades del Parque Nacional de Komodo. Como consecuencia del accidente, cuatro miembros de la familia —el padre y tres hijos de 12, 10 y 9 años— se encuentran desaparecidos. Solo la madre y su hija menor, de apenas 7 años, lograron sobrevivir.
La familia había viajado a Indonesia para disfrutar de unas vacaciones en uno de los archipiélagos más impresionantes del país. Sin embargo, su descanso se transformó en pesadilla. El viernes, alrededor de la una de la tarde, hora de España, la embarcación fue sorprendida por el temporal. Primero una gran ola volcó la lancha y poco después otra rompió el casco con tal fuerza que lo partió. La madre y la hija más pequeña cayeron al agua y fueron rescatadas, pero el resto de la familia, al parecer, no logró salir de la cabina y desapareció bajo el mar.
El padre, conocido entrenador del equipo femenino del Valencia, y sus tres hijos siguen en paradero desconocido. Las labores de búsqueda continúan, aunque las posibilidades de encontrarles con vida disminuyen cada hora. Los equipos de rescate locales mantienen sus esfuerzos a pesar de las difíciles condiciones meteorológicas y el fuerte oleaje.
Las autoridades de Indonesia han confirmado la desaparición de ciudadanos españoles. El consulado de España en Yakarta está prestando asistencia a las supervivientes. Según fuentes familiares, ambas se encuentran en estado satisfactorio, aunque el trauma vivido ha dejado una huella profunda.
En Valencia, la noticia de la tragedia ha provocado una ola de solidaridad y apoyo. Se sabe que la familia está estrechamente vinculada al sector de la restauración local: el abuelo de los niños desaparecidos es propietario de un conocido restaurante en la costa. Vecinos y colegas expresan sus condolencias y mantienen la esperanza de un milagro.
La operación de búsqueda y rescate podría extenderse durante varios días más. Los buzos y equipos de rescate inspeccionan la zona del naufragio, pero hasta ahora no hay resultados. Familiares y amigos siguen esperando noticias, sin perder la esperanza de un desenlace favorable.











