
El viernes, en el tribunal de Catarroja, Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, acaparó toda la atención. Fue citado a declarar por la macrocatástrofe provocada por la DANA, que en 2024 cobró la vida de 230 personas. Feijóo intervino por videoconferencia para evitar acudir a la sede judicial y, quizás, eludir preguntas incómodas de la prensa. Durante el interrogatorio, que se prolongó cinco horas, reconoció que en el momento de la tragedia no recibió información en tiempo real de Carlos Mazón, entonces presidente del Gobierno valenciano.
La jueza Nuria Ruiz Tobarra quiso saber cómo y cuándo Feijóo se comunicó con Mazón ese día. Aunque previamente el político aseguraba estar informado desde el inicio de los hechos, ahora matizó sus declaraciones: «No recibí información ni la solicité. El Gobierno central no compartió ninguna valoración que pudiera habernos alertado». Esta respuesta generó de inmediato dudas entre los presentes.
Cronología de los mensajes
Feijóo relató que contactó por primera vez con Mazón a las 20:59, ya con la inundación en curso. Hasta ese momento, desconocía tanto las actuaciones del gobierno regional como la labor de los servicios de emergencia. Sus contactos con Mazón fueron limitados a mensajes de WhatsApp, y sobre otros protagonistas —Emiliano García-Page y Juanma Moreno— apenas hizo referencia.
Curiosamente, Feijóo no estaba al tanto de la existencia ni del funcionamiento del centro de coordinación Cecopi, que gestionó la crisis desde L’Eliana. Fue desde allí donde se envió la alerta masiva Es Alert, aunque según el juez, esta llegó demasiado tarde y resultó ineficaz. Feijóo reconoció que desconocía el paradero de Mazón a las 20:09 —dos minutos antes de emitirse el aviso—. Tampoco sabía que, en ese momento, Mazón estaba cenando con una periodista.
Divergencias en los testimonios
La cuestión sobre las víctimas mortales fue el eje central del interrogatorio. Feijóo afirmó que se enteró por primera vez de los fallecidos a las 23:25, cuando Mazón le escribió sobre la tragedia en Utiel. Esto contradice la versión del propio Mazón, quien anteriormente había asegurado que conoció los hechos solo al día siguiente. Esta discrepancia podría tener un papel clave en el avance de la investigación.
Feijóo admitió que nunca antes se había enfrentado a una crisis de tal magnitud. Como ejemplo, citó su experiencia coordinando acciones tras el accidente del tren Alvia en 2013, pero enfatizó que la situación con la DANA era completamente distinta. A su juicio, era el Gobierno central quien debía liderar la gestión ante una emergencia nacional.
Disputas internas
Durante el interrogatorio, Feijóo declaró que Mazón le informó sobre los cambios en el gobierno regional que culminaron con la dimisión de la exconsejera Salomé Pradas, principal implicada en el caso. También mencionó que Mazón le expresó su preocupación por un posible desbordamiento de la presa de Forata, lo que podría haber causado la muerte de miles de personas. Sin embargo, según Feijóo, su intercambio de mensajes con Mazón se centró principalmente en el control del flujo de información, y no en acciones reales de salvamento.
Tras el acto oficial de luto, donde Mazón fue recibido con hostilidad, Feijóo volvió a contactarlo. En ese momento, Mazón le comunicó su intención de dimitir, aunque Feijóo aseguró ante el tribunal que no influyó en esta decisión.
Deficiencias en la comunicación
Las preguntas del juez, el fiscal y los abogados no solo abarcaban los contactos personales de Feijóo, sino también el sistema general de alertas. Según el político, ni él ni los habitantes de Valencia recibieron a tiempo información de los servicios nacionales, ni de los meteorólogos ni de los hidrólogos. Esto, en su opinión, agravó las consecuencias del desastre.
En el partido de Feijóo afirman que él mantuvo un contacto constante con Mazón: solo en la noche del 29 al 30 de octubre intercambiaron 23 mensajes. Sin embargo, los detalles de esas conversaciones no han salido a la luz y el tribunal aún debe determinar cuán oportuna y completa fue esa comunicación.
Nuevos testigos
La declaración de Feijóo fue la primera en una serie de interrogatorios programados para 2026. En los próximos meses, el tribunal tiene previsto escuchar a unos 70 testigos, entre ellos exasesores y responsables de los servicios de bomberos que participaron en la gestión de las consecuencias de la DANA. Cada uno de ellos podría aportar datos clave sobre cómo se desarrollaron los acontecimientos durante aquellos días trágicos.
El juicio por el caso DANA promete convertirse en uno de los procesos más sonados de la década. Ya es evidente que las discrepancias en los testimonios de los principales políticos y las lagunas en la información podrían dar lugar a giros inesperados. Hay más preguntas que respuestas, y la sociedad espera que la verdad salga finalmente a la luz.












