
En Madrid se está organizando una manifestación masiva impulsada por Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular (PP). El objetivo principal es expresar el descontento ante los escándalos de corrupción que han salpicado al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Los organizadores esperan recibir el máximo respaldo de las secciones regionales del partido, que ya han recibido instrucciones para movilizar a sus simpatizantes y asegurar una gran presencia en la Plaza del Templo de Debod.
Feijóo no esperó a que disminuyera la repercusión pública tras la detención del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y su colaborador Koldo García. La decisión de convocar la séptima protesta de la actual legislatura se tomó inmediatamente después de que el juez Leopoldo Puente ordenara su ingreso en prisión. Esta vez, el tema central es la corrupción, que, según la oposición, ha penetrado en el núcleo del partido socialista.
Movilización regional y apuesta por la participación masiva
El día que se anunció la protesta, Feijóo hizo un llamamiento a los líderes regionales del PP para garantizar la máxima asistencia. En los chats internos del partido circuló el mensaje de que era necesario organizar autobuses para trasladar a los participantes a Madrid. A pesar del escaso plazo de preparación —solo tres días antes de la fecha fijada— el partido confía en el éxito y en reunir a un número significativo de asistentes.
Entre los que han confirmado su asistencia figuran los presidentes autonómicos Alfonso Fernández Mañueco, Fernando López Miras, Jorge Azcón, Alfonso Rueda, Javier de Andrés, Alejandro Fernández y el recién elegido Juanfran Pérez Llorca. Un papel destacado en el mitin lo tendrá la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien intervendrá después del alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida.
Contexto político y presión sobre Junts
La convocatoria se produce en un momento de máxima tensión política y judicial para el gobierno de Pedro Sánchez y el PSOE. El partido no oculta que espera utilizar la protesta como una herramienta de presión sobre el partido catalán Junts per Catalunya, con el objetivo de inclinarlo a apoyar la moción de censura. Feijóo ya ha pedido a los empresarios catalanes que convenzan a los representantes de Junts de votar en contra de los socialistas.
Al mismo tiempo, la dirección del PP reconoce que por ahora no cuenta con los votos necesarios para sacar adelante la moción de censura. Sin embargo, la situación podría cambiar si el PSOE es acusado oficialmente de financiación ilegal. En ese caso, según el secretario general del partido, Miguel Tellado, “el escenario cambiaría radicalmente” y supondría una “línea roja” para muchos de los aliados del gobierno.
Vox se desmarca de la convocatoria
A pesar de los llamamientos de Feijóo a los electores e incluso a la dirección de Vox para que se sumaran a la protesta, el partido ultraconservador decidió no participar en el acto. Los representantes de Vox critican abiertamente al PP por intentar colaborar simultáneamente con el PSOE y organizar movilizaciones en las calles contra los socialistas. A su juicio, estas protestas carecen de sentido si no van acompañadas de acciones concretas para un cambio de gobierno, especialmente sin la puesta en marcha inmediata de una moción de censura.
Anteriormente, representantes de Vox, incluido José María Figaredo, ya habían manifestado su descontento porque el PP se limita a actos públicos y no da pasos decisivos. En esta ocasión, el partido ha decidido distanciarse completamente de la manifestación, a pesar de que en el pasado sus miembros participaron en iniciativas similares.
Antecedentes de las protestas y expectativas ante la nueva convocatoria
La próxima protesta será la séptima desde las últimas elecciones parlamentarias. La manifestación anterior se celebró en junio en la Plaza de España bajo el lema «¿Mafia o democracia?». Entonces, según estimaciones del PP, más de 100.000 personas salieron a las calles, aunque los datos oficiales fueron la mitad. En esta ocasión, los organizadores esperan llenar el espacio junto al Templo de Debod, aunque es más pequeño que la ubicación anterior.
En junio, la causa del descontento generalizado fueron las revelaciones sobre intentos de interferir en investigaciones judiciales que involucraban al gobierno y a la dirección del PSOE. Poco después, el ex número tres del partido socialista, Santos Cerdán, fue detenido bajo sospecha de liderar una organización criminal dedicada a obtener comisiones ilegales.
A pesar de las condiciones meteorológicas adversas y de la coincidencia de la fecha con el inicio de las rebajas navideñas, en el PP están convencidos de que podrán volver a demostrar su amplio respaldo y aumentar la presión sobre el gobierno. Esta vez la manifestación se celebrará sin símbolos partidistas y concluirá con la intervención de Feijóo, acompañado por los expresidentes Mariano Rajoy y José María Aznar.












