
En España vuelven a sonar declaraciones contundentes: Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, ha lanzado una iniciativa que podría cambiar el equilibrio de poder en las altas esferas. Su propuesta es revisar el mecanismo conocido como «suplicatorio», que hasta ahora ha permitido a diputados y senadores con fuero evitar procesos judiciales. Feijóo insiste en que ha llegado el momento de acabar con la práctica que permite a los políticos esconderse tras su escaño, y que nadie debe estar por encima de la ley.
En los últimos días, la agenda política de España ha vuelto a captar la atención pública, en gran parte gracias a las declaraciones de Feijóo. El líder popular insinuó abiertamente que el actual presidente Pedro Sánchez y su entorno se aprovechan de vacíos legales para eludir responsabilidades. “La historia no perdonará el sanchismo, y mi gobierno tampoco”, afirmó sin ocultar su postura frente a sus adversarios.
El núcleo de la reforma
La esencia de la iniciativa es simple, pero supone una revolución en la política española. Actualmente, para imputar a un diputado o senador, es necesario el visto bueno del Congreso. Si la mayoría vota en contra, el caso se archiva automáticamente. Feijóo propone cambiar este sistema: incluso si el Parlamento deniega el permiso, el proceso no debería cerrarse en definitiva. En cuanto el político pierda su escaño, la investigación debe reabrirse.
Según el líder de la oposición, este enfoque permitirá evitar situaciones en las que los políticos eluden el juicio durante años aprovechando su cargo. Señala: «No debe haber nadie por encima de la ley solo por ocupar un escaño en el Parlamento».
Movilización interna del partido
El anuncio de la reforma se realizó en un encuentro interparlamentario en A Coruña, donde se reunieron decenas de representantes del Partido Popular de todo el país. Feijóo aprovechó la ocasión para cohesionar a sus seguidores y dejar claro que el partido está preparado para cambios contundentes. Llamó a rechazar los «cambios cosméticos» y prometió que todos los casos sospechosos serán investigados hasta el final.
Sus palabras fueron un reto no solo para los adversarios políticos, sino también para todo el sistema. «Las leyes no estaban preparadas para que el presidente pudiera ignorarlas. Incluso la Constitución no preveía que el primer infractor fuera el propio Gobierno», señaló, en clara alusión a Sánchez.
Batallas financieras
Pero las ambiciones de Feijóo no terminan ahí. Prometió que, si llega a ser presidente del Gobierno, en el plazo de un año presentará una nueva propuesta para el sistema de financiación autonómica. Este paso pretende ser una alternativa a la propuesta de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que ha generado una fuerte polémica entre los líderes regionales.
Feijóo tiene la intención de atender los intereses de la mayoría de las regiones, pero sin ceder ante las exigencias más extremas. Su objetivo es satisfacer alrededor del 80% de las demandas para mantener la unidad del partido y evitar nuevos focos de conflicto. La próxima semana, representantes del Partido Popular participarán en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde se prevé un debate tenso.
Movimientos políticos
En los próximos días, Feijóo planea convocar una reunión extraordinaria con los presidentes autonómicos en Zaragoza para mostrar la unidad y fortaleza del partido antes de las elecciones regionales. El principal punto en la agenda será, una vez más, la financiación y el reparto de recursos entre comunidades.
Paralelamente, el Partido Popular continúa presionando al Gobierno también en las comisiones parlamentarias. En el Senado, buscan interrogar a Francisco Salazar, exasesor de Sánchez acusado de acoso sexual. Esta medida forma parte de su estrategia para aumentar la presión sobre los socialistas y mostrar firmeza en la lucha contra la corrupción en todos los niveles.
Retórica y emociones
En los discursos de los portavoces del Partido Popular abundan las metáforas y comparaciones contundentes. Uno de ellos, Carlos Díaz-Pache, llegó a comparar la influencia de Sánchez sobre el país con el mar que rodea y penetra en La Coruña. Estas imágenes no solo llaman la atención, sino que también reflejan el clima de tensión que vive la política española.
Lo que está ocurriendo no es solo una lucha por el poder, sino un intento de transformar el núcleo mismo del sistema político. Feijóo apuesta por la transparencia y la firmeza, prometiendo que nadie más podrá eludir la responsabilidad. Sin embargo, aún queda por ver si logrará llevar a cabo sus planes.












