
Las consecuencias de la tormenta repentina en Andalucía ya se sienten entre miles de residentes de la región. Las fuertes ráfagas de viento y las intensas lluvias no solo alteraron el ritmo habitual de vida, sino que también pusieron en riesgo la seguridad en carreteras y zonas urbanas. El temporal provocó heridos y el tráfico entre Sevilla y Cádiz quedó prácticamente paralizado.
Desde primera hora de la mañana, los servicios de emergencia atendieron decenas de llamados relacionados con la caída de árboles, derrumbes de estructuras y daños en la infraestructura urbana. La situación fue especialmente complicada en los municipios de Aljarafe, donde en Mairena dos trabajadores resultaron heridos por la caseta de obra que el viento arrancó, y una mujer sufrió lesiones tras desplomarse el techo de una vivienda. En otras zonas, se reportaron personas lesionadas por la caída de señales de tráfico y el colapso de muros.
Colapso del transporte
La principal autopista AP-4, que conecta Sevilla y Cádiz, quedó completamente bloqueada después de que varios árboles cayeran sobre la calzada. Esto causó importantes atascos y la paralización del tráfico en tramos clave de la vía, especialmente en las zonas de Las Cabezas, Lebrija y Dos Hermanas. Los agentes de la Guardia Civil intentaron restablecer el orden, pero los atascos continuaron durante varias horas.
Los problemas también afectaron al tráfico ferroviario. En el tramo entre Dos Hermanas y Utrera, un árbol cayó directamente sobre un tren de cercanías, lo que provocó retrasos de hasta 40 minutos en la línea C1 y obligó a trasladar a 50 pasajeros a otro convoy. Como consecuencia, las demoras se extendieron a trenes de media distancia que operan entre Sevilla, Cádiz y Málaga.
Medidas de emergencia
Las autoridades de Sevilla activaron de inmediato el plan territorial de emergencias para minimizar el impacto del temporal. Desde primera hora de la mañana se cerraron decenas de calles y avenidas, mientras los servicios municipales trabajaban para despejar escombros y restablecer la circulación. Como medida preventiva, el Ayuntamiento ordenó el cierre temporal de todos los parques, cementerios y recintos deportivos al aire libre.
La decisión de cerrar espacios públicos se tomó tras la emisión de alertas amarillas del Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) por lluvias intensas y rachas de viento fuertes. Las autoridades subrayan que estas medidas buscan prevenir nuevos incidentes y proteger a la población.
Alcance generalizado
La tormenta no solo azotó Sevilla, sino también otras provincias de Andalucía. En Cádiz, Huelva, Almería y Jaén se emitieron advertencias por lluvias intensas, viento y fenómenos costeros peligrosos. En algunas zonas se registraron precipitaciones de hasta 15 litros por metro cuadrado en una hora, lo que provocó inundaciones locales y nuevos retos para los servicios de emergencia.
Además de los problemas de tráfico, en Camas, a la entrada del Puente del Centenario, un camión volcó, lo que agravó aún más la situación vial en Sevilla. Durante toda la jornada, los servicios municipales continuaron trabajando para paliar las consecuencias del temporal, aunque la vuelta a la normalidad se demoró más de lo previsto.
Contexto y casos similares
Las fuertes tormentas con daños significativos en infraestructuras y transporte no son inusuales en Andalucía. En los últimos años, la región ya ha enfrentado escenarios similares: en 2023, un huracán comparable provocó cortes masivos de electricidad y el aislamiento temporal de varias localidades. Entonces también se cerraron autopistas clave y el tráfico ferroviario se fue reestableciendo progresivamente. En 2024, en Málaga y Cádiz, debido a los fuertes vientos y lluvias intensas, se clausuraron playas y parques públicos, mientras los servicios municipales trabajaban sin descanso. Episodios de este tipo subrayan la necesidad de estar siempre preparados ante fenómenos meteorológicos extremos y la importancia de una respuesta rápida y eficaz por parte de las autoridades y los equipos de emergencia.












