
En el centro CaixaForum de Madrid se celebró un foro dedicado al futuro de Castilla-La Mancha. El encuentro reunió a representantes gubernamentales, alcaldes y líderes del sector agroindustrial. Analizaron cómo la región puede superar los desafíos actuales y aprovechar sus fortalezas para lograr un desarrollo sostenible.
El vicepresidente del gobierno autonómico, José Manuel Caballero, declaró que el actual ciclo político difícilmente llegará a su fin. Según él, las elecciones podrían adelantarse al otoño, lo que añade incertidumbre a la agenda regional. Caballero también recordó la falta crónica de financiación que enfrenta Castilla-La Mancha desde 2014. Subrayó que sin un fondo transitorio de 3.200 millones de euros, a la región le será complicado esperar la nueva fórmula de distribución de recursos.
El vicepresidente destacó que la autonomía ha aportado beneficios tangibles a la región, y que el nuevo estatuto no genera controversia y posiblemente será aprobado antes del verano.
Patrimonio cultural
El primer debate del foro estuvo dedicado al potencial cultural e histórico de la región. Se prestó especial atención a las ciudades de Toledo y Cuenca, incluidas en la lista del patrimonio mundial. Los expertos discutieron cómo convertir el rico pasado de estos municipios en una fuente de crecimiento sostenible y atracción de turistas.
Durante la conversación también se mencionaron lugares emblemáticos como Almadén, Almagro y Sigüenza. Todos los participantes coincidieron en que el patrimonio cultural es una oportunidad para la región, pero para aprovecharlo se requieren conexiones de transporte modernas, financiación específica y una estrategia clara. Solo así el turismo cultural podrá convivir en armonía con la vida cotidiana de los habitantes locales.
Potencial gastronómico
La segunda parte del foro estuvo dedicada a la gastronomía y la agroindustria. Castilla-La Mancha es reconocida por sus productos: aquí hay registrados 29 denominaciones de origen protegidas y 37 indicaciones geográficas. Sin embargo, los participantes señalaron que el sector enfrenta varios desafíos, entre ellos la falta de jóvenes profesionales, escasez de mano de obra y una alta competencia en el mercado.
Los expertos destacaron que la región cuenta con productos únicos, valorados no solo en España, sino también fuera de sus fronteras. No obstante, para seguir creciendo hacen falta medidas de apoyo específicas para los productores y una política estatal activa de promoción de los productos locales.
Infraestructura e inversiones
El consejero de Fomento de la región, Nacho Hernando, en su intervención destacó una de las tareas clave: la modernización de las redes eléctricas. Hizo un llamamiento para que grandes empresas como Iberdrola puedan invertir directamente en la construcción y renovación de infraestructuras, sin limitarse a las capacidades del operador nacional.
Hernando también habló sobre las grandes iniciativas urbanísticas: durante la actual legislatura se celebraron 140 comisiones y se aprobaron casi mil proyectos, de los cuales 39 han sido considerados prioritarios. La inversión total superó los 3.000 millones de euros. El ministro destacó que los municipios pequeños necesitan normativas más flexibles, ya que les resulta difícil cumplir los mismos requisitos que las grandes ciudades.
Colaboración y apoyo
El foro fue organizado por el gobierno de Castilla-La Mancha y la fundación la Caixa, junto con varios socios institucionales, entre ellos Aqualia, la diputación provincial de Toledo y la empresa Iberdrola. El evento sirvió como un espacio de diálogo abierto entre autoridades, empresas y la comunidad experta.
Los participantes del foro coincidieron en que la región necesita nuevas estrategias de desarrollo para preservar su singular patrimonio cultural, apoyar a los productores y atraer inversiones en infraestructuras. Solo así Castilla-La Mancha podrá desarrollar todo su potencial y convertirse en un referente para otras regiones del país.












