
En Andalucía estalla un gran escándalo por la gestión de contratos estatales en plena pandemia. Representantes del gobierno regional admitieron ante el tribunal que en 2020 modificaron el sistema de control del gasto en compras médicas de emergencia sin preparar ninguno de los documentos técnicos obligatorios. Esta decisión influyó directamente en el reparto de 242 millones de euros entre el Estado y clínicas privadas.
En lugar del procedimiento estándar con revisiones previas, los funcionarios optaron por un control financiero permanente, basándose únicamente en la solicitud verbal de uno de los viceconsejeros de Sanidad. Los documentos oficiales que debían respaldar una decisión de tal calibre, simplemente no existían. Este hecho se hizo público por primera vez en el tribunal por la viceconsejera de Economía, quien testificó como testigo.
Por qué se relajó el control y quién impulsó los cambios
Durante el proceso se reveló que en 2020 la dirección regional ignoró todas las fases estándar de aprobación: no hubo propuestas, ni informes técnicos, ni el análisis obligatorio del control financiero. La decisión se tomó tras una conversación verbal entre dos altos cargos. El juez se mostró visiblemente sorprendido al escuchar que no existían documentos que justificaran la necesidad de los cambios.
La viceministra de Economía explicó que recibió presiones de sus subordinados para flexibilizar el control del gasto y realizar las auditorías solo después de firmar los contratos. Se justificó argumentando que ese año la región afrontó un número extraordinario de hospitalizaciones y muertes, y la situación exigía decisiones rápidas. Sin embargo, otros testigos, incluidos empleados del departamento de control interno, confirmaron que antes de modificar el procedimiento de control ya existían dos informes oficiales que bloqueaban parte de los gastos por su ilegalidad.
La respuesta del tribunal y nuevas incógnitas para las autoridades
Según los investigadores, estos documentos podrían haber motivado el apresurado cambio en el sistema de control. Ahora, la investigación judicial intenta esclarecer por qué la dirección regional ignoró las advertencias y optó por infringir la ley. En los próximos días acudirán al tribunal otros altos funcionarios para explicar cómo se tomó una decisión tan controvertida sin ninguna base oficial.
Se presta especial atención al papel de los exviceministros de Finanzas y Sanidad, quienes en ese momento ocupaban el segundo cargo más alto en sus departamentos. La oposición exige al gobierno que entregue el expediente completo relacionado con este caso para entender en qué se basó la anulación de la validación previa de los gastos.
Consecuencias para el presupuesto y sospechas de sobreprecios
Durante las audiencias se reveló que, tras cambiar el procedimiento de control de tarifas en los servicios médicos ofrecidos por clínicas privadas, los precios aumentaron, a pesar de que previamente se habían acordado tarifas más favorables para el presupuesto. El exdirector económico del servicio de salud no pudo explicar convincentemente por qué se tomó la decisión de incrementar el costo de las operaciones, cuando normalmente la competencia suele reducir los precios.
Por su parte, los empleados del control interno confirmaron que en varias ocasiones habían criticado el uso de procedimientos de emergencia para la adjudicación de contratos y enfatizaron la necesidad de una supervisión más rigurosa. La próxima sesión del tribunal está prevista para el 25 de junio, cuando declararán los actuales y antiguos responsables del servicio de salud regional.











