
Este octubre, Santander volverá a sorprender a residentes y visitantes: el Palacio de La Magdalena se transformará durante tres días en un auténtico laberinto del terror. Los organizadores prometen no solo decoraciones, sino una verdadera inmersión en una atmósfera de misterio y horror. Cada rincón del histórico edificio estará lleno de personajes inesperados y efectos especiales, y los recorridos se diseñarán según la edad de los asistentes.
A partir del 29 de octubre, las puertas del palacio se abrirán para quienes quieran poner a prueba sus nervios. Para los más pequeños habrá un programa especial: la “Mansión Vampírica”, donde podrán recorrer salas decoradas al más puro estilo de Halloween. Para los adultos, el desafío será la “Noche Psiquiátrica”, una experiencia solo para mayores de edad que promete emociones fuertes. Todas las visitas requieren reserva previa, para que cada persona pueda disfrutar al máximo y sin aglomeraciones.
La ciudad vibra con el ritmo de Halloween
El ambiente festivo no se limitará solo al palacio. El centro de Santander será durante tres días el escenario de talleres temáticos, espectáculos callejeros y desfiles. En la calle Juan de Herrera y la Plaza Porticada, los niños disfrutarán de actividades creativas: creación de terroríficas decoraciones de madera, pintacaras y concursos divertidos. Por la tarde-noche, las calles se llenarán de música, baile y desfiles de disfraces, mientras en los Jardines de Pereda se organizará el “Calabozo Maldito”: una gymkana interactiva para los más valientes.
El programa incluye decenas de actividades: desde el desfile de escuelas de baile hasta fotomatones nocturnos y reparto de globos luminosos. Hay opciones para todos los gustos: desde talleres familiares hasta gymkanas extremas para adultos. La seguridad es una prioridad: todas las actividades tienen un aforo limitado y requieren inscripción previa.
Palacio de La Magdalena: historia y presente
El Palacio de La Magdalena no es solo una joya arquitectónica de Santander, sino también un símbolo de la vida urbana. Construido a principios del siglo XX para la familia real, lleva mucho tiempo siendo el epicentro cultural de la ciudad. Hoy, sus salones y jardines acogen festivales, exposiciones y, por supuesto, las celebraciones más destacadas del otoño. Halloween aquí no es solo una ocasión para divertirse, sino también una oportunidad de redescubrir este emblemático edificio, respirar historia y sentir la magia en cada rincón.
Los eventos organizados por el ayuntamiento tienen como objetivo unir a vecinos y visitantes, ofrecer nuevas experiencias y lograr que las vacaciones de otoño sean realmente inolvidables. Una vez más, Santander demuestra que tradición y modernidad pueden ir de la mano para crear acontecimientos únicos para todas las generaciones.












