
Los hechos ocurridos en Manlleu, en el norte de la provincia de Barcelona, han vuelto a poner de manifiesto la fragilidad de la seguridad en las viviendas de España. Un incendio declarado en un edificio de varios pisos en la calle Montseny se saldó con cinco víctimas mortales y dejó a otras cuatro personas con heridas leves. Para los vecinos y toda Cataluña, este suceso es una llamada de atención: los problemas de seguridad contra incendios y el control sobre las reformas en inmuebles siguen siendo cuestiones de máxima actualidad.
Las llamas se originaron a última hora de la noche del lunes en una vivienda reformada situada en la azotea de un edificio de cinco plantas. Según los primeros datos, quienes estaban dentro no lograron escapar cuando el fuego se propagó con rapidez. Pese a la pronta llegada de los equipos de bomberos, no fue posible rescatar a las personas atrapadas. Todo el edificio fue evacuado y los residentes de las plantas superiores estuvieron especialmente expuestos debido a la fuerte acumulación de humo.
Desarrollo de la operación de rescate
La alerta de incendio llegó a los servicios de emergencia en torno a las 21:10. Los vecinos informaron de un denso humo que ascendía por las escaleras y de un incendio en la planta superior. Al lugar acudieron 13 dotaciones de bomberos, que iniciaron de inmediato la evacuación y la extinción. Para ese momento, la mayoría de los residentes ya había salido por sus propios medios, pero varias personas seguían atrapadas en el piso reformado de la azotea.
Los bomberos y el personal médico encontraron a una persona en paro cardíaco, seguida del hallazgo de otras cuatro fallecidas en el mismo recinto. Los equipos sanitarios, incluyendo 11 ambulancias y dos grupos de apoyo psicológico, no lograron reanimarlas. Otros cuatro residentes sufrieron lesiones leves: tres fueron atendidos en el lugar y uno rechazó el traslado al hospital.
Causas y consecuencias
Aún no se han comunicado oficialmente las causas del incendio; la policía y los organismos de investigación realizan una minuciosa revisión de las circunstancias de la tragedia. Se presta especial atención a la legalidad de la conversión del ático en vivienda. En los últimos años, este tipo de casos se han vuelto cada vez más frecuentes, lo que preocupa a las autoridades y expertos en seguridad.
Los vecinos señalan que anteriormente el edificio no había presentado problemas importantes de seguridad contra incendios. Sin embargo, la tragedia de Manlleu reabre el debate sobre la necesidad de reforzar el control sobre el uso de espacios residenciales y el cumplimiento de las normas de protección contra incendios. Las autoridades de Cataluña ya han declarado su intención de revisar las regulaciones actuales y aumentar las inspecciones de este tipo de inmuebles.
Reacción y apoyo
En el lugar del incidente trabajaron no solo bomberos y sanitarios, sino también agentes de policía y representantes del ayuntamiento. Se brindó apoyo psicológico a los residentes, mientras que los evacuados fueron alojados temporalmente en lugares seguros. Las autoridades prometieron ofrecer todo el apoyo necesario a las víctimas y a las familias de los fallecidos.
La investigación continúa y en los próximos días se esperan nuevos detalles sobre las causas y circunstancias de la tragedia. En Manlleu se ha decretado luto y los vecinos expresan sus condolencias a las familias de las víctimas. Las cuestiones de seguridad en los edificios residenciales vuelven a estar en el centro de la atención pública.
En los últimos años, España ha registrado varios incendios de grandes proporciones en edificios residenciales que han provocado víctimas mortales. Así, en Alicante y Valencia, en los dos últimos años, se han producido casos de muertes y evacuaciones masivas a causa de incendios en bloques de pisos. Expertos señalan que las principales causas de estas tragedias suelen ser el incumplimiento de las normas de uso de los inmuebles y el escaso control sobre la reforma de áticos y sótanos. Tras cada incidente las autoridades prometen reforzar las inspecciones y endurecer los requisitos de seguridad, aunque el problema sigue siendo relevante para muchas ciudades del país.












