
En la noche del miércoles, las sirenas sonaron en Colmenar Viejo, Comunidad de Madrid: un incendio de gran magnitud se desató en uno de los garajes subterráneos. El fuego comenzó en el segundo nivel subterráneo del parking situado en la calle Talgo y rápidamente envolvió dos vehículos. Las llamas y el denso humo obligaron a los servicios de emergencia a evacuar de inmediato a los residentes de siete bloques de viviendas conectados con el garaje.
En total, unas 150 personas tuvieron que abandonar sus viviendas en plena noche. Muchos buscaron resguardo del frío nocturno en sus propios coches o en vehículos de los servicios de emergencia, a la espera de poder regresar a casa. En total se evacuó a los residentes de 112 pisos para evitar el riesgo de intoxicación por productos de la combustión.
Al lugar acudieron diez dotaciones de bomberos que controlaron rápidamente el incendio e impidieron que las llamas se propagaran a otros vehículos. Gracias a su intervención, se evitaron daños mayores tanto materiales como personales.
Mientras los bomberos combatían el fuego, los servicios médicos atendieron a seis personas heridas. Cinco de ellas inhalaron humo y una más sufrió un repentino empeoramiento de su salud debido a una subida de azúcar en sangre. Por suerte, todos recibieron la asistencia necesaria en el lugar y ninguno necesitó hospitalización.
Tras una revisión exhaustiva de las viviendas y la comprobación de que no había concentraciones peligrosas de humo, se permitió a los vecinos regresar a sus apartamentos. La evacuación y la rápida coordinación de los servicios de emergencia evitaron una tragedia, aunque la noche fue inquieta y sin descanso para muchos residentes de Colmenar Viejo.












