
La tragedia ocurrida a finales de diciembre frente a las costas del Parque Nacional de Komodo, en Indonesia, ha tenido un nuevo giro. Este martes, los equipos de rescate indonesios informaron del hallazgo de una tercera víctima mortal y del casco de la embarcación turística en la que viajaba la familia española. El paradero de los dos niños sigue siendo desconocido y la historia ha generado en España una oleada de emociones e interrogantes.
Todo sucedió el 26 de diciembre, cuando seis españoles —dos adultos y cuatro menores— se embarcaron en el barco turístico KM Putri Sakinah para realizar una travesía marítima. Esa misma tarde, la embarcación se hundió cerca de la isla de Padar. Los equipos de rescate y pescadores locales iniciaron inmediatamente la búsqueda, pero los primeros días no encontraron resultados. No fue hasta varios días después cuando localizaron primero a un hombre adulto, luego el cuerpo de una niña y, ahora, una nueva víctima junto al casco de la embarcación.
Detalles de la tragedia
Según los datos oficiales, el tercer cuerpo y el casco de la embarcación fueron localizados a unos 14 kilómetros del último punto registrado del barco. Pescadores alertaron al divisar los restos y avisaron a los rescatistas. La operación para recuperar el cuerpo y el casco duró varias horas, tras lo cual los restos fueron trasladados a la ciudad de Labuan Bajo para su identificación y análisis forense.
Entre las víctimas ya han sido identificados Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino del Valencia, así como la hija de su esposa, Andrea Ortuño. Andrea y otra de sus hijas fueron rescatadas inmediatamente tras el naufragio, pero dos niños de 9 y 10 años siguen desaparecidos. Las labores de búsqueda continúan, aunque la esperanza de encontrarlos con vida disminuye con cada día que pasa.
La búsqueda y las emociones
La operación para hallar a los desaparecidos se complica por las adversas condiciones meteorológicas y las fuertes corrientes en la zona de la isla de Padar. Buceadores y rescatistas trabajan casi sin descanso, pero las posibilidades de hallar supervivientes son mínimas. La familia de las víctimas y toda la sociedad española siguen el caso atentamente, sin ocultar su dolor e indignación.
Esta tragedia ha provocado una gran repercusión social en España. Muchos se preguntan si se cumplieron todas las medidas de seguridad a bordo y por qué una excursión turística terminó en una catástrofe. El debate continúa en las redes sociales y la comunidad futbolística de Valencia transmite sus condolencias a los familiares y allegados de las víctimas.
Preguntas sin respuesta
Por el momento, las autoridades han evitado comentar sobre las causas del naufragio, aunque se sabe que la embarcación se hundió muy rápidamente. Algunos testigos afirman que no había suficientes equipos de salvamento a bordo, pero esta información aún no ha sido confirmada. Los familiares de los desaparecidos exigen una investigación exhaustiva y el castigo de los responsables si se llega a identificar alguna negligencia.
La situación sigue siendo tensa. Cada día de búsqueda disminuye las esperanzas, pero los rescatistas no detienen su labor. España espera noticias desde Indonesia, mientras la tragedia de las familias Martín y Ortuño ya se ha convertido en uno de los temas más comentados de principios de año.












