
Un nuevo intento de entregar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza vuelve a estar en peligro: militares israelíes interceptaron parte de la flotilla internacional que se dirigía a la costa. A bordo se encontraban activistas de varios países, incluyendo España, Italia, Turquía, Malasia, Túnez, Brasil y Francia. Según los últimos datos, alrededor de doscientas personas fueron detenidas, entre ellas treinta españoles.
Las autoridades israelíes ya han anunciado que todos los detenidos serán trasladados al puerto, donde comenzarán los procedimientos para su deportación. Al mismo tiempo, parte de la flotilla logró evitar la intercepción y continúa rumbo a Gaza, a pesar de la amenaza de nuevas detenciones. La lista de los barcos detenidos incluye nombres como «Alma», «Adara», «Sirius», «Aurora», «Dir yassine», «Grande Blu», «Hio», «Huga», «Morgana», «Otaria», «Seulle», «Spectre» y «Yulara».
Los acontecimientos han provocado una ola de indignación en distintos países. En España, estudiantes y activistas salieron a las calles de la mayoría de las capitales provinciales exigiendo el cese de cualquier relación con Israel y la condena de lo que ocurre en Palestina. También se registraron protestas en otros países, donde los ciudadanos reclaman la liberación inmediata de los detenidos.
Malasia ha solicitado oficialmente a Israel la liberación de sus ciudadanos detenidos. Las autoridades del país enfatizaron que se trata de una misión humanitaria pacífica, en la que participan voluntarios desarmados. En España, las fuerzas políticas también exigen a los parlamentos locales que condenen las acciones de los militares israelíes, considerándolas una violación del derecho internacional y de los derechos humanos. En particular, en Valencia se reclama una condena oficial por la detención del diputado Juan Bordera.
Irán también reaccionó, calificando las acciones de Israel en aguas internacionales como un acto de terrorismo y haciendo un llamado a la comunidad internacional para intervenir. Al mismo tiempo, los gobiernos de varios países continúan observando atentamente el desarrollo de la situación, mientras que en las ciudades españolas persisten las protestas en apoyo a la flotilla y a los habitantes de Gaza.












