
El exministro y antiguo presidente de Red Eléctrica, Jordi Sevilla, anunció su intención de presentar en enero un manifiesto que pretende servir de punto de partida para promover una alternativa socialdemócrata dentro del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Según declaró, considera que el partido, bajo la dirección de Pedro Sánchez, ha perdido sus valores tradicionales y necesita volver a sus raíces.
Sevilla subraya que su iniciativa no implica crear una nueva fuerza política ni unirse a la oposición. Insiste en que se trata de un esfuerzo por devolver al PSOE la socialdemocracia tradicional, la cual, en su opinión, fue la clave de los éxitos del partido en el pasado. El manifiesto, que será dado a conocer tras las fiestas de Año Nuevo, buscará unir a militantes experimentados y jóvenes activistas dispuestos a luchar por el futuro de España.
En una entrevista, Sevilla señaló que la actual dirección del partido actúa bajo un modelo de ‘cesarismo’ y que prácticamente no existen mecanismos internos de control y equilibrio. Lamenta que en el comité, los órganos ejecutivos y las delegaciones regionales predomine la influencia de Sánchez, quien, según Sevilla, ha colocado ministros leales para garantizar el control de la estructura del partido.
Búsqueda de aliados
Sevilla mantiene conversaciones activas con distintos miembros del partido para conseguir respaldo a su iniciativa. Señala que entre sus interlocutores hay tanto veteranos del PSOE como jóvenes políticos que no han perdido el interés por el cambio. Sin embargo, según afirma, muchos se muestran cautelosos y prefieren no apoyar abiertamente el nuevo rumbo, temiendo las consecuencias y dudando del momento oportuno para dar este paso.
El exministro admite que dentro del partido reina cierta apatía y desilusión. Según él, algunos miembros ya han aceptado la situación actual y no creen posible un cambio. No obstante, Sevilla confía en que su manifiesto será capaz de inspirar a quienes aún mantienen la esperanza de renovar el PSOE.
Críticas a la dirección actual
Sevilla declara abiertamente que, desde la firma del acuerdo de coalición entre Sánchez y Pablo Iglesias en 2019, el partido se ha alejado de los principios socialdemócratas y ha adoptado políticas más populistas. Subraya que no pretende entrar en confrontación con otras fuerzas políticas, sino devolver al PSOE a una gestión basada en los valores de la justicia social.
El mayor descontento de Sevilla es la aprobación de la ley de amnistía y la colaboración con partidos con los que no ve puntos en común. Explica que el Sánchez actual es diferente al con quien trabajó en el pasado y lamenta la pérdida de las antiguas referencias.
Planes de futuro
Sevilla subraya que los cambios requieren tiempo y paciencia. Confía en que su iniciativa se desarrolle al menos hasta el próximo congreso del partido. A su juicio, los resultados de las futuras elecciones, incluida la derrota en Extremadura y los posibles cambios a nivel regional, podrían influir en el ánimo interno del partido y acelerar el proceso de renovación.
Al mismo tiempo, Sevilla enfatiza que no busca un enfrentamiento generacional dentro del PSOE. Insiste en la necesidad de diálogo entre los veteranos del partido y la juventud, para juntos definir un nuevo rumbo que devuelva la confianza de los votantes a la formación.
Tensiones internas
Recordando sus años en el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Sevilla destaca que nunca apoyó convertir al partido en un “club de admiradores” de un solo líder. Critica la ausencia de debates reales y de opiniones independientes en la dirección del PSOE, considerando que es una tendencia peligrosa para cualquier estructura democrática.
Sevilla reconoce que quienes defendieron las primarias para elegir al secretario general no imaginaron que el partido acabaría controlado por una sola persona sin contrapesos. Considera que el retorno a los principios de la socialdemocracia solo será posible si se recupera el equilibrio y el diálogo abierto dentro de la formación.












