
Madrid fue escenario de una cena de gala en honor al sultán de Omán, quien llegó a España en visita oficial. La gran protagonista de la velada fue la reina Letizia, que hizo su entrada luciendo una tiara única que perteneció a María Cristina de Habsburgo. Esta joya, diseñada al estilo de los tradicionales kokoshnik rusos, rara vez se muestra en público y causó auténtica sensación entre los invitados.
Además de la tiara, la reina eligió unos pendientes de la colección familiar y un elegante vestido azul intenso, que ya había llamado la atención durante su visita a los Países Bajos. En el cuello de Letizia destacaba la Orden de Omán, símbolo del reconocimiento otorgado por el sultán Haitham bin Tariq al-Busaidi. La velada fue no solo una muestra de lujo, sino también un símbolo de la reactivación de los contactos internacionales tras un largo paréntesis, periodo en el que España no había recibido a líderes de otros países en este nivel.
La parte oficial de la visita comenzó con la ceremonia de bienvenida en el patio del Palacio Real (Palacio Real), donde se realizaron los saludos protocolarios y la revista a la guardia de honor. Tras los actos oficiales, el sultán y los reyes asistieron a un almuerzo privado en la residencia de La Zarzuela (La Zarzuela). Para el día siguiente están previstas reuniones con empresarios de ambos países, así como un encuentro del sultán con el presidente Pedro Sánchez en la residencia de La Moncloa (La Moncloa).
La recepción vespertina reunió a cerca de un centenar de invitados en el salón más grande del palacio, donde el sultán de Omán fue distinguido con la Orden de Isabel la Católica. El acompañamiento musical estuvo a cargo del grupo orquestal de la Guardia Real, que interpretó los himnos de ambos países y melodías españolas populares. En su discurso, el rey Felipe VI subrayó la importancia de la paz en Oriente Medio y reiteró su apoyo a la solución de dos Estados para resolver el conflicto en Gaza.
Continúa el maratón diplomático
Estos días han sido especialmente intensos para la familia real española. Próximamente, Felipe VI y Letizia viajarán a China para mantener importantes encuentros al más alto nivel. Por este motivo, el rey no podrá asistir a la toma de posesión del nuevo presidente de Bolivia. Además, Madrid se prepara para recibir a los presidentes de Alemania y Portugal, lo que pone de manifiesto la intensa actividad exterior de España.












