
En Andalucía se han puesto en marcha cambios urgentes en las normas escolares tras una tragedia que ha conmocionado a toda España. Después de la muerte de una adolescente de Sevilla, las autoridades regionales han decidido revisar el enfoque frente al acoso en los centros educativos. Las nuevas medidas buscan garantizar que estos casos no pasen desapercibidos y no se repitan en el futuro.
Cambios en los protocolos
El gobierno regional ha iniciado la revisión del protocolo vigente desde 2011, después de que saliera a la luz la muerte de Sandra Peña, alumna del colegio Irlandesas de Loreto. Según informa El Confidencial, la falta de reacción a tiempo por parte del centro educativo fue una de las causas de la tragedia. Ahora, las autoridades exigen que cualquier sospecha de acoso escolar se comunique de inmediato a la inspección educativa y no sólo se trate internamente en la escuela.
Anteriormente, el colegio aseguró que había tomado ciertas medidas, como separar a la víctima y a las presuntas acosadoras en diferentes clases. Sin embargo, la madre de la fallecida insistía en que había advertido previamente sobre el problema e incluso facilitó informes psicológicos. A pesar de ello, no se notificó oficialmente a la inspección, lo que motivó la reforma.
Responsabilidad y sanciones
Una innovación importante se refiere a la responsabilidad por el acoso escolar. Ahora se prevé que el traslado de los agresores a otra clase o colegio se convierta en una práctica habitual y no en una excepción. Hasta ahora, en la mayoría de los casos, eran las propias víctimas quienes se veían obligadas a cambiar de centro educativo. Para consolidar estos cambios será necesario modificar dos decretos autonómicos que regulan la disciplina escolar y el régimen de sanciones por infracciones graves.
Las autoridades reconocen que, sin medidas estrictas, la situación no cambiará. Si se confirman las infracciones, el centro escolar podría perder la financiación pública, lo que sería la sanción máxima para este tipo de instituciones. Actualmente, la investigación sigue en curso y las conclusiones definitivas todavía están por llegar.
Reacción de la sociedad y del profesorado
Los padres de la joven fallecida se reunieron con representantes del gobierno y exigen que la investigación llegue hasta el final. Al mismo tiempo, los sindicatos de profesores manifestaron su apoyo al personal docente del colegio, considerando excesivas las acusaciones. Según expertos, muchos profesores no saben cómo actuar correctamente en estas situaciones y necesitan formación adicional.
Paralelamente a la investigación oficial, la familia de Sandra Peña ha demandado al colegio y a los docentes por negligencia y daños a la salud. El tribunal ya ha admitido el caso y ahora se esperan nuevas audiencias y declaraciones de testigos.
Impacto en otras regiones
Lo ocurrido en Sevilla ha generado una ola de debates en todo el país. En otras regiones de España también han comenzado a revisar sus protocolos de actuación ante casos de acoso escolar. El aumento de la atención pública recuerda a la situación de las huelgas masivas de docentes, cuando los desacuerdos entre autoridades y profesores llevaron a la revisión de las estadísticas y a nuevos debates sobre la situación real — más detalles en el reportaje sobre la controversia en torno a los datos de las huelgas de profesores.
Según informa El Confidencial, próximamente Andalucía planea reforzar el control del cumplimiento de las nuevas normas y realizar capacitaciones adicionales para el personal de los colegios. Se espera que estas medidas ayuden a detectar los problemas en sus primeras fases y prevenir tragedias.
En los últimos años España se enfrenta a un aumento de los casos de acoso escolar. En 2025, varias regiones del país registraron incidentes de gran repercusión cuando la intervención de las autoridades llegó demasiado tarde. Tras cada caso, crece la exigencia social de mayor transparencia y responsabilidad en los centros educativos. Algunas comunidades autónomas ya están implementando líneas directas y servicios anónimos para denunciar el acoso. Expertos señalan que solo un enfoque integral y la formación continua del personal pueden mejorar la situación.











