
Las autoridades de Málaga sorprendieron nuevamente a los ciudadanos con un anuncio destacado: la ciudad podría contar con 17.000 nuevas viviendas en los próximos años, de las cuales 10.000 estarán destinadas al sector social. El alcalde Francisco de la Torre presentó este ambicioso plan en un foro multipartidista, asegurando que su ejecución comenzará en el próximo mandato y finalizará en 2031. Sin embargo, no todos en Málaga recibieron la noticia con entusiasmo; el escepticismo y la desconfianza se hacen cada vez más evidentes.
En el centro del debate están las llamadas “microviviendas”: 1.500 apartamentos compactos con superficies entre 45 y 60 metros cuadrados. Su aparición ha generado intensas discusiones: algunos ven en ellas una oportunidad para jóvenes familias y personas solteras, mientras que otros consideran que estas dimensiones no cumplen con los estándares modernos de confort. No obstante, las autoridades municipales insisten en que el proyecto es flexible y que la superficie dependerá del número de habitaciones.
Política y promesas
El mandato actual, que finaliza en 2027, estaba destinado a batir récords en ritmo de construcción: según datos oficiales, para entonces Málaga contará con más de 5.000 nuevas viviendas. Otras casi 5.000 unidades están en proceso de aprobación, la mayoría en los barrios de Teatinos y Puerto de la Torre. Según la administración, más de la mitad de estos hogares serán de carácter social.
Sin embargo, la oposición no se apresura a aplaudir. El portavoz socialista Daniel Pérez califica abiertamente los planes del Ayuntamiento de “fantasía”, recordando que para este periodo se prometieron 8.700 viviendas, pero se han entregado menos de la mitad. Según él, los ciudadanos están cansados de promesas vacías y esperan cambios reales, no solo nuevas cifras sobre el papel.
El reto energético
Sin embargo, incluso si el proyecto logra superar los obstáculos políticos, aún enfrenta otro desafío importante: la energía. El propio alcalde ha admitido que la ciudad se encuentra al borde de un déficit energético y que, sin inversiones significativas en infraestructuras, los nuevos barrios podrían quedarse sin luz. “Málaga está al límite de sus capacidades”, subrayó De la Torre, dejando claro que se necesitan soluciones urgentes.
A la discusión se sumó también Elías Bendodo, representante de la dirección nacional del Partido Popular. Lanzó duras críticas al Gobierno central, acusándolo de fomentar la ocupación ilegal y socavar el derecho de propiedad. A su juicio, es la política de Madrid la que impide que ciudades como Málaga crezcan y construyan viviendas asequibles.
Nuevos barrios y promotores inmobiliarios
Mientras los políticos debaten, las constructoras no pierden el tiempo. La Consejería de Medio Ambiente regional ha dado luz verde a un proyecto para construir más de 500 viviendas en la zona de Colinas del Limonar. En las parcelas ‘Tassara’ y ‘Morales’ se edificarán 102 y 430 pisos respectivamente. Sin embargo, ninguna de estas viviendas será de protección oficial: todas se destinarán a la venta libre.
La principal protagonista es Culmia, propietaria de una parte significativa de los nuevos terrenos. Además de viviendas, el proyecto contempla espacios comerciales, educativos, deportivos y zonas de uso comunitario. Desde el Ayuntamiento destacan que este enfoque integral permitirá crear barrios modernos y completos, más allá de simples zonas residenciales.
Dudas y expectativas
A pesar de la ambición del plan, muchos vecinos de Málaga sienten un cierto déjà vu. En los últimos años, la ciudad ha sido escenario de grandes promesas, pero las viviendas finalmente construidas no suelen corresponderse con las cifras anunciadas. Por ello, el escepticismo de la oposición parece más que justificado.
Sin embargo, para miles de familias que sueñan con una casa propia, incluso la remota esperanza de nuevas viviendas ya es motivo de optimismo. La cuestión es si autoridades y promotoras lograrán superar las trabas burocráticas y de infraestructuras, así como entenderse con las compañías energéticas. Por ahora, Málaga se debate entre la ambición y la realidad, y los vecinos siguen atentos el desarrollo de los acontecimientos.
Si no lo sabía, Francisco de la Torre ocupa el cargo de alcalde de Málaga desde el año 2000 y es considerado uno de los dirigentes municipales más experimentados de España. Durante su gestión, la ciudad se ha convertido en uno de los destinos más atractivos para vivir e invertir en el sur del país. Sin embargo, los problemas de acceso a la vivienda y la infraestructura siguen siendo de los más acuciantes para los residentes locales.











