
En la Comunidad Valenciana se ha desatado una nueva ola de debates en torno al estatus y la protección del valenciano. Más de trescientos escritores que trabajan en valenciano han firmado una declaración colectiva en la que expresan su preocupación por la creciente presión sobre su lengua materna en los últimos meses.
Los autores señalan que el valenciano enfrenta restricciones en distintos ámbitos, especialmente en la educación y los medios de comunicación. Según ellos, los cambios en la política educativa impulsados por las autoridades regionales y municipales han provocado una reducción del número de horas lectivas en valenciano en escuelas y colegios. En algunas zonas, como subrayan los firmantes, el valenciano prácticamente ha desaparecido de los programas escolares, salvo en unas pocas asignaturas.
Los escritores destacan que el sistema educativo fue durante mucho tiempo el único ámbito donde el uso del valenciano se mantenía relativamente estable. Ahora, según ellos, incluso aquí se observa una tendencia a disminuir su presencia, lo que genera preocupación entre los representantes del ámbito creativo y científico.
Se presta especial atención en el comunicado al papel de la Academia Valenciana de la Lengua (Acadèmia Valenciana de la Llengua, AVL). Los escritores consideran este organismo como el principal garante de la normativa lingüística en la región y reclaman que la academia pueda ejercer sus funciones sin presiones externas y con una financiación adecuada. Asimismo, insisten en que las cuestiones gramaticales y lingüísticas deben debatirse exclusivamente en ámbitos profesionales y científicos, y no convertirse en objeto de debates políticos o discusiones en redes sociales.
La declaración también menciona los intentos de reducir la presencia de la lengua valenciana en los programas de radio y televisión regionales. Según los autores, estas medidas contribuyen a una mayor marginación del idioma y limitan su uso en la vida pública.
Los escritores destacan que entre los firmantes del llamamiento hay personas con diferentes puntos de vista políticos y sociales, pero a todos les une el deseo de preservar y promover el valenciano como parte fundamental del patrimonio cultural de la región. Hacen un llamado a las autoridades locales y regionales, así como a los municipios, a no utilizar la lengua como herramienta de lucha política. Según ellos, esta práctica perjudica no solo a los adversarios políticos, sino también a todos los hablantes de valenciano.
El comunicado también recuerda períodos pasados en los que el uso de las lenguas regionales en España estuvo limitado, especialmente durante el régimen franquista. Los escritores expresan su preocupación de que algunas decisiones políticas actuales puedan recordar aquella época y llevar a nuevas restricciones para el valenciano.
Entre los firmantes del manifiesto se encuentran autores reconocidos como Ferran Torrent, Silvestre Vilaplana, Rafa Lahuerta, Anna Moner y Raquel Ricart. Todos ellos subrayan que la lengua no es solo un medio de comunicación, sino también una herramienta fundamental para la creatividad, que necesita apoyo y protección.
El debate público sobre el estatus del valenciano continúa, y muchos habitantes de la región siguen de cerca la evolución de la situación, esperando que las autoridades tomen decisiones equilibradas que contribuyan a preservar la diversidad lingüística de España.











