
En Andalucía se intensifica un nuevo escándalo relacionado con la detección del cáncer de mama. Una asociación de mujeres que agrupa a pacientes con este diagnóstico ha decidido acudir a los tribunales contra el sistema sanitario regional. El motivo son las numerosas fallas en el programa de cribado, que han provocado retrasos en la detección de la enfermedad en decenas, e incluso cientos, de mujeres.
El martes por la mañana, las afectadas se reunieron en Sevilla para discutir los detalles del futuro proceso judicial. La dirección de la asociación está convencida: deben ser las propias pacientes quienes impulsen la demanda, ya que está en juego la salud y la vida. Esta es la tercera queja dirigida a las autoridades locales, pero esta vez está respaldada por las mujeres que han sufrido las consecuencias de los errores.
Entre las asistentes había quienes habían perdido a familiares debido al diagnóstico tardío de la enfermedad. El abogado que representa a las afectadas indicó que se están valorando distintas vías para la presentación de la demanda, tanto colectiva como individual. También está previsto presentar reclamaciones patrimoniales ante la administración. Al encuentro acudieron unas 60 mujeres de diversos puntos de Andalucía, y varias más se unieron en línea. La asociación sigue recibiendo cientos de solicitudes: ya han llegado más de 400 correos electrónicos.
Los primeros casos de errores fueron detectados hace apenas una semana, pero su número creció rápidamente hasta medio centenar. Aún no está claro cuántas mujeres no recibieron a tiempo la notificación sobre la necesidad de un nuevo examen. Las autoridades han comenzado a llamar a unas 2.000 pacientes cuyas imágenes generaron sospechas pero no fueron correctamente procesadas. Solo después de completar este trabajo se sabrá la magnitud real del problema.
El abogado destacó que ninguna de las participantes de la reunión recibió una llamada de los médicos para aclarar su situación. Hasta el momento, las autoridades no han explicado dónde ocurrió el fallo. La asociación exige revisar todos los procedimientos y que se realicen nuevos exámenes para todas las residentes de la región.
Las autoridades prometen medidas urgentes. Representantes del gobierno aseguran que no escatimarán recursos para resolver el problema. El presidente de la autonomía insinuó posibles cambios en el personal, aunque por ahora no planea destituir al director de salud. Mientras tanto, la oposición exige una investigación y acusa a las autoridades de intentar encubrir el escándalo. Algunos partidos ya han recurrido a la fiscalía, señalando posibles delitos por parte de funcionarios.
En el parlamento se está preparando una solicitud para crear una comisión especial que aclare todas las circunstancias. Las fuerzas de la oposición exigen la dimisión de la dirección regional y critican la lentitud del sistema de salud. El escándalo estalla en vísperas de las elecciones y la lucha política en torno a este asunto solo se intensifica.












