
Al inicio del curso escolar en Murcia se produjeron cambios notables: el programa que permitía a los niños aprender árabe y conocer la cultura de Marruecos ha dejado de funcionar. Esto se debe a acuerdos políticos entre el Partido Popular y Vox, que durante mucho tiempo no lograban pactar el presupuesto para 2025. Finalmente, una de las condiciones fue dejar de apoyar este tipo de iniciativas en los colegios de la región.
Desde 2012, en Murcia existía la posibilidad para niños, en su mayoría de familias marroquíes, de asistir a clases adicionales de árabe y cultura. El programa abarcaba solo 10 centros educativos de unos setecientos, y el número de participantes no superaba los 350 — una minoría respecto al total de alumnos en la autonomía. Pese a su alcance limitado, este proyecto pasó a estar en el foco tras las exigencias de Vox para su supresión en el parlamento regional.
Anteriormente, las autoridades locales destacaban que la financiación no procedía del presupuesto de Murcia, sino que corría a cargo del Ministerio de Educación y la misión diplomática de Marruecos. Sin embargo, tras la firma del nuevo acuerdo entre PP y Vox, en el que se rechaza expresamente el apoyo a programas relacionados con el árabe y la cultura marroquí, la situación cambió. Ahora, estas clases han dejado de impartirse en los colegios de la región y las autoridades no se apresuran a dar detalles sobre la decisión adoptada.
Para muchas familias cuyos hijos participaban en el programa, esto fue un golpe inesperado. Las clases siempre se realizaban fuera del horario escolar y eran voluntarias. Los profesores enviados desde Marruecos no solo ayudaban en la enseñanza, sino también en establecer un vínculo entre la escuela y los padres, lo que favorecía una mejor adaptación de los niños y reducía el número de casos de abandono escolar temprano. Ahora, según representantes de la comunidad marroquí, desaparece una importante herramienta de integración y apoyo para los migrantes.












