
En València continúa la investigación de un trágico incidente ocurrido en una clínica dental privada de Alzira. Tras un procedimiento odontológico, dos niñas pequeñas fueron hospitalizadas; lamentablemente, una de ellas falleció. La segunda menor, de cuatro años, fue trasladada recientemente de la UCI a una sala común y su estado es estable y en mejoría.
Lo sucedido en la clínica y la hospitalización de emergencia
El pasado jueves, ambas niñas recibieron tratamiento en la misma clínica dental privada. Los procedimientos incluyeron extracción de dientes de leche y empastes, para lo que se empleó sedación intravenosa. Tras la intervención, la paciente de cuatro años se sintió mal: tuvo fiebre, vómitos y somnolencia. Sus padres la llevaron de inmediato a urgencias del hospital La Ribera, desde donde fue derivada al hospital clínico de València para una mayor vigilancia.
Ese mismo día, poco más de hora y media después, una niña de seis años —también tratada en la misma clínica— ingresó en el mismo hospital. Su estado era crítico: llegó con paro cardíaco. A pesar de los esfuerzos médicos, no lograron salvarle la vida. Ambos casos presentaron síntomas similares, incluyendo dificultad respiratoria.
Circunstancias de la tragedia y reacción de los especialistas
Los padres de la niña fallecida relataron que, tras el procedimiento, su hija permaneció bajo observación en la clínica durante unas cuatro horas, ya que no lograba recuperarse por completo de la sedación. Sin embargo, fue dada de alta y enviada a casa. Ya en el domicilio, el estado de la menor empeoró drásticamente y los padres solicitaron nuevamente atención médica, pero ya era demasiado tarde.
La propietaria de la clínica, con más de veinte años de experiencia, sostiene que la niña abandonó el centro en un estado satisfactorio y que el anestesista no puede explicar lo sucedido. Actualmente se está inspeccionando el lote de medicamentos utilizados para la sedación.
Inspección y proceso de investigación
En este momento, la investigación está en manos de la brigada de homicidios de la Policía Nacional y de representantes del ministerio regional de salud. Se analiza especialmente el uso de los medicamentos empleados, su origen y las autorizaciones correspondientes, así como la existencia de las licencias necesarias para la clínica.
Se reveló que la clínica carecía de un permiso oficial para realizar procedimientos con anestesia intravenosa. Debido a ello, los inspectores se reunieron con el anestesista que atendió a ambas niñas el día de la tragedia.
Posición del colectivo profesional
Las asociaciones profesionales de dentistas y anestesiólogos de la región expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas. En sus comunicados, subrayaron que todos los procedimientos fueron realizados por especialistas certificados y que la anestesia fue administrada por un médico debidamente cualificado. Sin embargo, representantes de la comunidad médica llamaron a la cautela en las evaluaciones, recordando los riesgos asociados al uso de anestésicos generales y la necesidad de que este tipo de intervenciones las realicen exclusivamente especialistas del área.
Mientras no se presenten conclusiones oficiales, las organizaciones profesionales se abstienen de hacer más comentarios, remitiéndose a la investigación en curso y a las implicaciones judiciales del caso. Los médicos destacan que situaciones como esta exigen la máxima transparencia y responsabilidad por parte de todos los involucrados en el proceso.











