
En el Vaticano continúa la investigación sobre el caso del obispo de Cádiz, Rafael Zornoza, acusado de acoso sexual a un menor. El Papa León XIV ha dejado claro que no tiene intención de interferir en el curso de la investigación y subrayó que cualquier decisión se tomará únicamente después de concluir todos los procedimientos necesarios.
Por ahora, Zornoza permanece en su cargo, a pesar de que la investigación en su contra lleva varios meses en marcha. En círculos eclesiásticos señalan que existen protocolos claros para este tipo de casos, y deben respetarse. El propio obispo rechaza categóricamente las acusaciones, pero el Vaticano no se apresura a sacar conclusiones y prefiere esperar los resultados del trabajo de la comisión.
El Pontífice expresó su esperanza de que todas las víctimas puedan contar abiertamente lo que han vivido y reciban el apoyo necesario. También recordó la importancia de confiar en la justicia eclesiástica y la necesidad de dar tiempo a la investigación para revisar minuciosamente todas las circunstancias. Según el líder de la Iglesia Católica, solo entonces se podrá hablar de las posibles consecuencias para el implicado.
Reunión con los obispos españoles y posible dimisión
Recientemente, representantes de la Conferencia Episcopal Española se reunieron con el Papa para abordar la situación en torno a Zornoza. El presidente de la organización, Luis Argüello, confirmó que el Pontífice está al tanto de todos los detalles y no descarta aceptar la renuncia del obispo, aunque aún no se ha definido el plazo para esta decisión.
Se sabe que la investigación sobre Zornoza está siendo realizada por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe. El incidente que motivó el proceso ocurrió aún en los años 90, cuando el futuro obispo ejercía como sacerdote en Getafe (Madrid). El propio Zornoza presentó su renuncia por motivos de edad hace más de un año, pero hasta ahora no ha sido aceptada.
Reacción de la Iglesia y la sociedad
La Iglesia española reconoce que la situación es extremadamente dolorosa para toda la comunidad. Al mismo tiempo, los representantes del episcopado subrayan que, pese a la gravedad de las acusaciones, es necesario respetar la presunción de inocencia hasta que concluyan todas las investigaciones. Por su parte, la sociedad exige cada vez más transparencia y justicia, especialmente en los casos relacionados con la protección de menores.
El Papa León XIV ha dejado claro que apoya a quienes se animan a hablar sobre estos casos y pide que no se obstaculice el trabajo de la investigación. En los próximos meses se sabrá si este caso desemboca en nuevos cambios dentro de la Iglesia española y cómo influirá en la percepción de la institución en general.












