
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, lanzó una dura crítica contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, tras la sentencia del Tribunal Supremo al exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. Sánchez subrayó que es Ayuso, y no otra persona, quien debe pedir disculpas públicamente por lo ocurrido en torno al escándalo por la filtración de información sobre los asuntos fiscales de su pareja.
El jefe del Ejecutivo hizo estas declaraciones durante un acto celebrado en la sede del sindicato UGT, en homenaje al fundador de la organización y del Partido Socialista Obrero Español, Pablo Iglesias Posse. Sánchez relacionó la decisión judicial con los recientes acontecimientos en el hospital de Torrejón de Ardoz, en Madrid, donde también surgió una polémica sobre la transparencia y la responsabilidad de las autoridades.
Reacción a la sentencia
El Tribunal Supremo declaró culpable a García Ortiz de revelar información confidencial a la prensa sobre presuntas irregularidades fiscales de la pareja de Ayuso. Además, el tribunal señaló que el comunicado publicado por la Fiscalía en marzo de 2024 también violaba las normas establecidas. Sánchez, al comentar la situación, afirmó que García Ortiz solo defendía la verdad y los intereses del Ministerio Fiscal, y atribuyó la responsabilidad del escándalo a los adversarios políticos.
El presidente del Gobierno recordó que el jefe de gabinete de Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, en sus comunicaciones se refería a la pareja de Ayuso como ‘Alberto Quirón’, lo que, según Sánchez, evidencia un intento de ocultar detalles sobre lo sucedido. Subrayó que la oposición no tiene autoridad moral para dar lecciones tras una sentencia así, ya que el verdadero problema reside en las actuaciones de las autoridades regionales.
Consecuencias políticas
Sánchez también abordó la cuestión de la lucha interna dentro del Partido Popular (PP). Recordó que el actual líder de la formación, Alberto Núñez Feijóo, se encuentra en una situación complicada después de que su predecesor, Pablo Casado, se viera obligado a dejar el cargo tras un conflicto con Ayuso relacionado con sospechas de corrupción en torno a su hermano.
Según Sánchez, Feijóo optó por no enfrentarse abiertamente a Ayuso para evitar repetir el destino de Casado. En su lugar, asegura el presidente, el líder de la oposición ha decidido mantener el statu quo y no exigir explicaciones a Ayuso sobre una posible privatización del sistema sanitario en Madrid.
Acusaciones y retórica
En su intervención, Sánchez señaló que para él no son tan relevantes los detalles de la vida personal de Ayuso o de sus familiares. Lo más importante, en su opinión, es que la oposición no ofrece soluciones reales y se limita a lanzar acusaciones e insultos contra el Gobierno. Enfatizó que esta estrategia busca provocar cansancio y desilusión hacia la política en la sociedad.
Sánchez aseguró que los socialistas no tienen intención de rendirse y continuarán trabajando por el progreso del país. Hizo un llamado a sus seguidores para que no caigan en provocaciones y no permitan que la oposición marque la agenda mediante escándalos y ataques.
Desacuerdos internos en el partido
Durante su intervención, el presidente del Gobierno también recordó que Feijóo había prometido llevar a cabo una campaña constructiva y no recurrir a los insultos. Sin embargo, según Sánchez, en la práctica la oposición no ofrece nuevas ideas ni un programa claro, sino que solo incrementa la polarización de la sociedad. Se mostró confiado en que, pese a la presión, el Gobierno continuará adelante con sus planes y reformas.












