
El domingo se celebró un mitin electoral en Cáceres, donde Pedro Sánchez, presidente del Gobierno y líder del Partido Socialista, dio su respaldo público al candidato del PSOE a las elecciones autonómicas en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo. Este acto marcó la tercera visita de Sánchez a la región en las últimas semanas, subrayando la importancia de la campaña para los socialistas en unas circunstancias difíciles.
El encuentro tuvo lugar en el complejo cultural San Francisco, donde se reunieron simpatizantes del partido y activistas locales. En medio de recientes escándalos relacionados con acusaciones de acoso sexual y corrupción dentro del PSOE, el ambiente fue tenso. Sánchez no evitó los temas delicados y reconoció abiertamente que el partido ha cometido errores graves.
«Vale la pena gobernar el país, incluso cuando hay que hacerlo en estas circunstancias», declaró Sánchez. Señaló que todos cometen errores, pero recalcó que la corrupción es una traición a los principios del partido. Según él, los socialistas siempre actúan con firmeza ante estos casos, a diferencia de la oposición, que en opinión de Sánchez, prefiere mirar hacia otro lado ante los problemas.
Acusaciones políticas
Sánchez tampoco pasó por alto al líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, quien en los últimos tiempos ha insistido en exigir la convocatoria de nuevas elecciones. El presidente del Gobierno expresó su desconcierto ante las constantes llamadas de Feijóo a las urnas, recordando que ya tuvo la oportunidad de liderar el país, pero no la aprovechó. Sánchez añadió que ni él ni Feijóo desean verse el uno al otro como presidente del Gobierno.
En su intervención, Sánchez también comentó las declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello García, quien sugirió valorar opciones como elecciones anticipadas o una moción de censura. Sánchez señaló que ese tipo de propuestas solo surgen cuando los socialistas están en el poder, y recordó que la Iglesia no debe intervenir en la política. Según afirmó, el respeto a los resultados electorales es el único camino para la democracia.
Respuesta de Gallardo
Miguel Ángel Gallardo, al dirigirse a los presentes, no ocultó su decepción por los recientes acontecimientos en el partido. Reconoció que ha sido una semana difícil, que ha traído vergüenza a todos los miembros del PSOE. Sin embargo, afirmó que son justamente estas situaciones las que demuestran que el partido defiende principios de igualdad y feminismo, sin tolerar la violencia ni la humillación.
Gallardo criticó duramente a quienes, según él, no merecen llamarse socialistas y subrayó que el partido no tolerará ni abusadores ni a quienes vulneren sus valores. También acusó a la actual presidenta regional y candidata del PP, María Guardiola, de evitar los debates abiertos y preferir actuar en la sombra, siguiendo las directrices de Madrid.
Críticas a la oposición
Durante su intervención, Gallardo señaló la estrecha relación entre el PP y el partido ultraderechista Vox, destacando que las decisiones en el Partido Popular se toman bajo la influencia tanto de Feijóo como del líder de Vox, Santiago Abascal. A su juicio, esto demuestra la dependencia de los políticos regionales respecto a las figuras centrales y la falta de autonomía en la toma de decisiones.
Al finalizar el encuentro, tomó la palabra la secretaria de la agrupación local del PSOE en Cáceres, Belén Fernández, quien expresó su confianza en que el partido será capaz de superar las dificultades y mantener la confianza de los votantes. El mitin formó parte de la intensa campaña electoral de los socialistas, que en las últimas semanas han celebrado numerosos actos en toda Extremadura.
La tercera visita de Sánchez
Para Sánchez, este es ya su tercer viaje a la región en poco tiempo. Anteriormente, participó en actos en Mérida y Plasencia, donde también mostró su apoyo a los candidatos de su partido. La actividad del líder del PSOE en Extremadura se explica por la alta competencia de cara a las próximas elecciones y la necesidad de movilizar a los simpatizantes ante los escándalos que podrían influir en el resultado de la votación.
Esta vez, los socialistas apostaron por la transparencia y el diálogo directo con los votantes, abordando incluso los temas más complejos. Al partido aún le quedan varias reuniones importantes por delante, que podrían ser decisivas para el futuro de la sección regional del PSOE.












