
El mercado inmobiliario español entra en 2025 con un notable incremento de precios. Según previsiones de expertos, el precio medio del metro cuadrado de vivienda en el país aumentará aproximadamente un 7 % y superará los 1.900 euros. En las principales ciudades, como Madrid y Barcelona, los precios serán aún más altos, por encima de 3.900 euros por metro cuadrado.
Entre las principales causas del encarecimiento se señalan la estabilización de los tipos de interés, la demanda sostenida y la oferta limitada de nuevas construcciones. Estos factores mantienen la actividad en el mercado y contribuyen al continuo aumento de los precios.
Se espera que en 2025 el número de operaciones de compraventa de viviendas alcance las 800.000, lo que supone casi una cuarta parte más que en 2024. Más de la mitad de todas las transacciones se realizarán en Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía. Al mismo tiempo, las regiones del norte del país también muestran una evolución positiva gracias al desarrollo del sector turístico, el interés de los inversores y el regreso de compradores nacionales.
Los expertos señalan que la combinación de una situación estable en el mercado laboral y mejores condiciones de financiación seguirá impulsando tanto el aumento de precios como la actividad de los compradores. Se presta especial atención a las zonas urbanas con buena accesibilidad al transporte, donde la demanda se mantiene especialmente alta.
El aumento del precio de la vivienda está impulsando el interés por las ciudades medianas y las áreas suburbanas, especialmente en los municipios situados cerca de las grandes áreas metropolitanas. Esto se debe a que los compradores buscan opciones más asequibles ante el encarecimiento de la vivienda en las zonas centrales.
El perfil del comprador en 2025 se mantiene sin cambios: la mayoría son familias y jóvenes que adquieren vivienda para mejorar sus condiciones de vida y cuentan con la posibilidad de acceder a una hipoteca. Al mismo tiempo, invertir en bienes raíces como forma de protegerse frente a la inflación está recuperando popularidad de forma gradual.
El mercado hipotecario muestra signos de estabilidad: el Euríbor se sitúa en torno al 2% y los bancos ofrecen condiciones de crédito más atractivas.
A pesar de las expectativas positivas, los expertos subrayan que la escasez de vivienda asequible y la ausencia de reformas urbanísticas a gran escala siguen siendo los principales retos para el mercado. Para un desarrollo equilibrado, es necesario ampliar la oferta, garantizar precios accesibles y establecer garantías jurídicas para los propietarios.












