
En el mundo del poder y las grandes fortunas, la discreción es una cualidad poco común. Sin embargo, la princesa Zahra Aga Khan, de 55 años, la ha convertido en su lema. Hija mayor y hermana del actual Aga Khan, Rahim, quien heredó el título tras la muerte de su padre a comienzos de este año, Zahra rara vez aparece en público. Por eso su visita a las carreras reales de Ascot este verano llamó especialmente la atención. La princesa llegó al evento en una de las carrozas de Windsor, compartiéndola con la princesa Beatriz y su esposo. Más tarde, fue vista en el palco real junto al rey Carlos III y la reina Camila, lo que resalta los estrechos lazos de su familia con la monarquía británica.
Zahra nació de la unión entre el príncipe Karim Aga Khan y la modelo británica Sarah Frances Croker-Poole, quien adoptó el nombre de Begum Salimah Aga Khan tras casarse en 1969. Considerada una de las mujeres más bellas de su época, ella dejó su carrera para casarse con el líder espiritual de los musulmanes ismaelitas. Para Zahra, acudir a Ascot no fue solo una aparición social, sino también un tributo a su padre, con quien compartía la pasión por los caballos. Karim Aga Khan fue uno de los criadores de caballos más importantes de Reino Unido, Irlanda y Francia, y su pura sangre Shergar pasó a la historia como el caballo de carreras más caro del mundo.
La princesa continúa dignamente la labor de su padre. Tras recibir una educación brillante —primero en el elitista instituto suizo Le Rosey, y después graduándose con honores en Harvard en la especialidad de «Estudios del Desarrollo»— ha dedicado su vida a trabajar en la Red de Desarrollo Aga Khan (AKDN). Durante más de treinta años, Zara ha supervisado proyectos en los ámbitos de la salud y la educación. En 2025 asumió el cargo de vicerrectora de la Universidad Aga Khan, de cuyo consejo de administración es miembro desde 2003. Su labor abarca numerosas fundaciones y organizaciones, incluido el Centro Mundial para el Pluralismo, creado por su padre junto con el gobierno de Canadá.
La vida personal de la princesa, a diferencia de la profesional, no ha sido igual de sencilla. En 1997 se casó con el empresario británico y exmodelo Mark Boyden. La boda, celebrada en el castillo de Chantilly cerca de París, reunió a la élite de la aristocracia europea, incluido el rey Juan Carlos y la reina Sofía. Sin embargo, debido a sus diferencias religiosas, el matrimonio fue civil y terminó en 2005. De esa unión, Zara tiene dos hijos: la hija Sara y el hijo Ilián. Actualmente, la princesa posee su propia caballeriza y ha logrado importantes éxitos en competencias internacionales, manteniendo así la tradición familiar.
En España, la figura de Zahra Aga Khan despierta un interés especial debido a su estrecha relación con la infanta Cristina. La hermana del rey Felipe VI lleva muchos años trabajando en el departamento social de AKDN en Ginebra, donde su supervisora directa es precisamente la princesa Zahra. A lo largo de los años, su relación profesional se ha transformado en una sólida amistad. A pesar de su enorme influencia y prestigio en los círculos humanitarios internacionales, la princesa evita conceder entrevistas y sigue siendo un enigma para el gran público, prefiriendo la acción a las palabras.












