
En Vigo tuvo lugar una rara aparición pública de Jesús Ortiz, el padre de la reina Letizia. Normalmente evita la atención de la prensa y prefiere permanecer en un segundo plano, pero esta vez hizo una excepción por un viejo amigo. El motivo fue la presentación de un libro de cocina para el que Ortiz escribió un emotivo prólogo. El ambiente del evento era cálido y distendido, y el invitado se mostró relajado y genuinamente contento de reencontrarse con los allegados del autor.
Ortiz, conocido desde hace tiempo por su pasión por la gastronomía, compartió reflexiones personales sobre el valor de la cocina en la vida. Según él, cocinar no es solo una colección de recetas, sino una forma de expresar sentimientos y tender puentes entre las personas. Destacó que para él preparar alimentos es una manera de comunicarse, donde cada plato se convierte en un mensaje para quienes lo prueban. Esta visión de la gastronomía la comparte con el autor del libro, con quien le une una larga amistad.
Tradiciones familiares
De cara a las fiestas de invierno, Ortiz se prepara una vez más para los encuentros familiares. Como es tradición, tiene previsto celebrar la Navidad junto a su hija, la reina Letizia, el rey Felipe VI y sus nietas, la princesa Leonor y la infanta Sofía. En su hogar siempre reina un ambiente especial, impregnado de aromas de platos festivos y la expectación por los regalos. Uno de los manjares infaltables es el famoso roscón de Navidad, que reúne a todos en torno a la mesa.
Momentos como estos son especialmente valiosos para Ortiz. Él considera que precisamente en las comidas familiares surgen las conversaciones más sinceras y se fortalecen los lazos entre generaciones. Su enfoque hacia la cocina no se limita solo al sabor, sino que también busca brindar alegría y calidez a sus seres queridos. En esto ve la principal misión de la gastronomía.
Amistad y reconocimiento
El autor del libro para el cual Ortiz escribió el prólogo destacó su excepcional dedicación y la capacidad de mantener la amistad durante muchos años. Se conocieron hace más de veinte años y desde entonces han compartido alegrías y dificultades. Para Ortiz, la amistad no son solo palabras, sino acciones, y es precisamente esta cualidad la que más aprecian quienes le rodean.
La presentación del libro se realizó en un círculo reducido, como deseaba el autor. Entre los invitados estaban solo las personas más cercanas, lo que creó un ambiente de confianza y calidez. Ortiz compartió con entusiasmo recuerdos y anécdotas relacionadas con la cocina, y también habló de cómo la preparación de los alimentos le ayuda a expresar sus sentimientos y el cuidado por los demás.
La cocina como arte
Para Ortiz, la cocina no es solo un lugar para experimentar con recetas, sino también un espacio para la creatividad. Está convencido de que cada persona que cocina pone en sus platos una parte de su alma. Por eso, la comida preparada con amor siempre despierta emociones especiales en quienes la prueban. Sus palabras resonaron entre los asistentes al evento, muchos de los cuales también comparten la pasión por la gastronomía.
Ortiz no oculta que la cocina se ha convertido para él en una forma de fortalecer los lazos con familiares y amigos. Considera que compartir la mesa une a las personas y ayuda a comprenderse mejor. En esto ve uno de los principales valores de las tradiciones familiares, que procura transmitir a las nuevas generaciones.
Nuevos proyectos
Mientras Ortiz disfruta del éxito de la presentación, el autor del libro ya planea su futuro. En los próximos meses prepara una nueva obra dedicada a las estrellas de la música española. Este proyecto promete ser tan interesante y original como el anterior, y captar la atención de un público amplio.
Mientras tanto, Ortiz sigue deleitando a sus seres queridos con verdaderas obras maestras culinarias e inspirando a los que le rodean con su actitud ante la vida. Su ejemplo demuestra que incluso las cosas más sencillas pueden ser fuente de alegría y motivo de encuentro.
Cabe destacar que Jesús Ortiz no solo es el padre de la reina Letizia, sino también un reconocido periodista con una larga trayectoria en el ámbito de la comunicación. Tras divorciarse de Paloma Rocasolano, se casó con Ana Togores y lleva una vida familiar tranquila. A pesar de su discreción y su deseo de evitar el protagonismo, Ortiz goza de gran respeto entre colegas y amigos. Su pasión por la gastronomía y su habilidad para crear un ambiente acogedor lo convierten en una figura especial para sus allegados.












