
En octubre del año pasado, Valencia vivió una de las tragedias más graves de las últimas décadas. Aquel día, cuando la ciudad quedó a merced de devastadoras inundaciones, la atención pública se centró no solo en la magnitud del desastre, sino también en las acciones del presidente del gobierno autonómico, Carlos Mazón.
Hasta hace poco se creía que, tras almorzar con la reconocida periodista Maribel Vilaplana, el presidente se dirigió directamente a la residencia oficial del gobierno. Sin embargo, se ha revelado que su recorrido fue diferente. Tras una larga reunión en el restaurante El Ventorro, que duró casi cuatro horas, Mazón acompañó a Vilaplana hasta el aparcamiento público de la plaza Glorieta de la Paz, donde ella había dejado su vehículo. Este lugar se encontraba en dirección opuesta a la residencia oficial, lo que generó nuevas dudas sobre sus movimientos en aquel día crítico.
La aparición de esta información sorprendió a muchos, ya que en declaraciones públicas anteriores, el presidente no había mencionado este episodio. Según personas de su entorno, acompañar a la periodista fue simplemente un acto de cortesía y no se le dio mayor importancia. Sin embargo, precisamente este detalle permitió ajustar la cronología de los acontecimientos y arrojar luz sobre el misterioso lapso de tiempo entre las 18:45 y las 19:45, cuando la localización del presidente regional permanecía desconocida.
En ese momento, como se supo después, no se registró ni una sola llamada telefónica de su parte. Precisamente durante este periodo, según la investigación, falleció la mayoría de las víctimas de la inundación. Persisten las dudas sobre dónde se encontraba Mazón y qué estaba haciendo. Su equipo afirma que estuvo trabajando y coordinando las acciones desde la residencia, pero no se han presentado pruebas que lo respalden.
Después de despedirse de Vilaplana en el aparcamiento, Mazón se dirigió a pie hacia el edificio del gobierno. Sin embargo, incluso ese trayecto llevó más tiempo del previsto inicialmente. No fue hasta cerca de las ocho de la tarde cuando apareció en la residencia, y posteriormente se trasladó al centro de gestión de emergencias, situado en L’Eliana, a unos 20 kilómetros de la ciudad.
La polémica en torno a la ‘hora oscura’ del presidente no cesa. La investigación sigue tratando de aclarar por qué, en el momento más crítico, el líder regional estaba ausente de su puesto y no respondía a las llamadas. La periodista Maribel Vilaplana está preparada para declarar ante el tribunal y aclarar los detalles del encuentro y el momento en que se separó de Mazón. Sus palabras podrían ser clave para entender toda la secuencia de hechos de aquel día.
Mientras la opinión pública espera más detalles, este episodio sigue siendo uno de los temas más debatidos en Valencia. Las preguntas sobre la transparencia de las actuaciones del gobierno y la responsabilidad personal de los dirigentes vuelven al centro de la discusión, subrayando la importancia de la apertura en situaciones de crisis.












