
En Leganés vuelve a plantearse el futuro de la iglesia de San Pedro Apóstol, el único edificio que se conserva del desaparecido asentamiento de Polvoranca. Las ruinas del templo, construido en el siglo XVII, hoy se encuentran en estado ruinoso y podrían derrumbarse en cualquier momento. El ayuntamiento ha anunciado planes para destinar 5 millones de euros a su restauración, aunque el destino del proyecto depende de la aprobación del presupuesto.
Contexto histórico
Polvoranca, fundada en el siglo XVI tras la venta de tierras por el conde de Orgaz, fue durante mucho tiempo un pequeño pueblo poco conocido en el sur de Madrid. En 1655 se levantó allí la iglesia de San Pedro Apóstol, en cuya construcción participaron los reconocidos arquitectos Francisco de Mora y Juan Gómez de Mora. Con el tiempo, los habitantes comenzaron a abandonar la localidad, prefiriendo ciudades vecinas más desarrolladas como Leganés. Para el siglo XIX, Polvoranca prácticamente había desaparecido del mapa y el templo quedó abandonado.
Estado y riesgos
Desde 2014, la iglesia de San Pedro Apóstol está incluida en la «Lista Roja» de Hispania Nostra como un bien del patrimonio cultural en peligro de desaparición. Según el arquitecto Alfonso Muñoz Cosme, que forma parte del comité científico de esta iniciativa, el edificio sufre actos de vandalismo, han aparecido grafitis en los muros y en el interior se encuentran restos de hogueras. La valla que rodea las ruinas no impide la entrada de extraños y el propio edificio podría colapsar incluso tras una tormenta fuerte.
Leyendas y realidad
Alrededor de la iglesia se ha forjado la reputación de un lugar «maldito». En los medios aparecen regularmente informaciones sobre supuestos rituales realizados en su interior, hallazgos de cartas del tarot y velas negras. A la desaparición del pueblo se le atribuyen enfermedades, malas cosechas y rumores de voces nocturnas. Sin embargo, los expertos consideran que la causa principal es el traslado de los habitantes a núcleos de población más prometedores, así como las condiciones de vida desfavorables.
Planes de restauración
A finales de marzo, el alcalde de Leganés anunció la intención de invertir 5 millones de euros en la restauración de las ruinas. Sin embargo, la realización del proyecto depende de la aprobación del presupuesto municipal. El arquitecto Muñoz Cosme señala que anteriormente iniciativas similares no llegaron a materializarse y subraya la necesidad, al menos, de reforzar los muros que se conservan para frenar un mayor deterioro. Para Leganés, este enclave sigue siendo una parte importante del patrimonio histórico.












