
En España, miles de mujeres que han dedicado su vida a la familia y al hogar se enfrentan a la cuestión: ¿a qué pensión pueden aspirar si no cuentan con experiencia laboral oficial? El Estado prevé para estos casos una pensión no contributiva de jubilación, destinada a personas mayores de 65 años con bajos ingresos y residencia acreditada en el país.
Quién tiene derecho al pago
La pensión no contributiva está destinada a quienes no han podido acumular el mínimo de cotización exigido para la pensión ordinaria. Esta solución es especialmente relevante para amas de casa que han dedicado la mayor parte de su vida al cuidado de los hijos, familiares mayores y las tareas domésticas, pero no han tenido la oportunidad de trabajar oficialmente ni de realizar aportes al sistema de la Seguridad Social.
Según datos de Imserso, en 2026 el importe íntegro de la pensión no contributiva es de 8.803,20 euros anuales, pagados en 14 mensualidades, lo que supone 628,80 euros al mes. No obstante, la cuantía puede reducirse si el solicitante o los miembros de su familia tienen otros ingresos, o si en el mismo domicilio residen varios beneficiarios de esta pensión.
Requisitos principales
Para solicitar esta prestación se deben cumplir varios requisitos. Primero, la edad: al menos 65 años en el momento de la solicitud. Segundo, residencia legal en España y acreditación de haber residido en el país, al menos, 10 años desde los 16 años de edad, de ellos, dos inmediatamente anteriores a la solicitud. Tercero, el nivel de ingresos: la pensión se concede solo en caso de insuficiencia de recursos propios y, en determinados casos, también se tienen en cuenta los ingresos familiares.
Es importante entender que esta medida no constituye una compensación automática por el trabajo doméstico. La decisión sobre la concesión del pago se toma solo si se cumplen simultáneamente todas las condiciones: edad, residencia y vulnerabilidad económica.
Importe y características del cálculo
El importe de la prestación es individual. Si la solicitante tiene ingresos adicionales o vive con otros familiares, la cuantía puede reducirse. El mínimo garantizado es de 2.200,80 euros al año (157,20 euros al mes), incluso si los ingresos familiares superan el umbral. Si en un mismo domicilio hay varios beneficiarios de la pensión no contributiva, la prestación de cada uno se reduce.
Para quienes sí cuentan con historial laboral oficial, existe otra vía. Si una mujer ha trabajado y cotizado al menos 15 años, de los cuales dos deben ser en los últimos 15 años previos a la jubilación, puede optar a una pensión contributiva. En este caso, el importe suele ser mayor y la edad de jubilación depende de los años cotizados, situándose entre los 65 y los 67 años.
Procedimiento de solicitud
Las solicitudes de pensión no contributiva se presentan ante los servicios sociales de las comunidades autónomas, así como en las oficinas de Imserso y algunas sedes de la Seguridad Social. Existen formularios específicos para el trámite y la decisión se toma a nivel autonómico.
Las cuestiones de apoyo social y pensiones son fuente habitual de debate público en España. Por ejemplo, recientemente se discutieron medidas gubernamentales relativas a otras prestaciones sociales, recogidas en el artículo sobre la reacción del Ejecutivo ante iniciativas controvertidas en el ámbito social — más detalles en análisis de la redacción de RUSSPAIN.












