
En España estalló un escándalo en torno al consulado del país en Argelia: la policía detuvo al vicecónsul en Argel, Vicente Moreno, y a un empleado de la embajada con ciudadanía argelina. Ambos fueron arrestados la mañana del viernes, cuando se encontraban en territorio español, y poco después liberados bajo la obligación de no abandonar el país. La investigación los sospecha de participar en un esquema de venta de visados a cambio de dinero, así como de blanquear los fondos obtenidos mediante la compra de automóviles y, posiblemente, otros mecanismos.
Detalles de la investigación
El caso lo dirige la jueza María Tardón del Juzgado Central de Instrucción nº3. Según la investigación, a través del consulado en Argel se tramitaban visados para entrar a España y al espacio Schengen con fines comerciales. El dinero recibido por la venta de visados se transfería a España y se legalizaba mediante operaciones con vehículos. La operación fue realizada por la UDEF — unidad de lucha contra delitos económicos, así como por la UCRIF y la DAVA, especializadas en combatir la inmigración ilegal y la falsificación de documentos.
Imputados y medidas
Las detenciones se efectuaron en dos ciudades: Sagunto (Valencia) y Torrevieja (Alicante). Tras declarar por videoconferencia ante la jueza, ambos sospechosos fueron puestos en libertad, pero continúan bajo investigación. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España confirmó que se está realizando una inspección en el consulado en Argel y espera la notificación oficial del juzgado para adoptar nuevas medidas, incluido el posible cese de Vicente Moreno del cargo.
Contexto y consecuencias
La investigación comenzó después de que la policía registrara la presencia de ambos sospechosos en España. La instrucción no descarta que el esquema pudiera utilizarse para legalizar otros ingresos, y no solo a través de la compra de automóviles. En la operación participan especialistas en la lucha contra la trata de personas y la migración ilegal. La seguridad y el control en la emisión de visados siguen siendo prioridades para las autoridades españolas, especialmente tras la reanudación de las relaciones diplomáticas con Argelia después de la visita del ministro José Manuel Albares en marzo. Cabe recordar que España ya se ha enfrentado antes a graves fallos de infraestructura, como por ejemplo, el accidente nocturno en la estación de Atocha en Madrid, que provocó la paralización del tráfico ferroviario y grandes retrasos en los trenes.












