
A partir del 22 de diciembre, los trenes de cercanías de la línea C3 volverán a operar en el tramo entre Loriguilla y Buñol. Este tramo ferroviario sufrió graves daños debido a las fuertes inundaciones provocadas por la DANA. Los trabajos de reparación se prolongaron durante varios meses y requirieron una inversión significativa: solo en esta sección, la inversión ascendió a 120 millones de euros. Las obras estuvieron supervisadas por Adif, responsable de la reconstrucción total de la infraestructura.
Los pasajeros podrán utilizar 26 trenes diarios —13 en cada dirección. Los trenes partirán desde la estación València Font de Sant Lluís y llegarán hasta Buñol, realizando paradas en València Sant Isidre, Xirivella-Alqueries, Aldaia, Loriguilla, en la plataforma del Circuit R.Tormo, Cheste y Chiva. Para quienes se dirijan a la estación central de València, habrá conexión con la línea C6 o la opción de utilizar el metro en la estación Sant Isidre.
Rutas alternativas
Mientras no se restablezca completamente el servicio ferroviario, los pasajeros también dispondrán de autobuses. Cada día circulan 46 autobuses entre València y Buñol, los cuales realizan paradas en todas las localidades situadas a lo largo de la línea C3. Esta es una solución temporal que permanecerá vigente hasta la finalización definitiva de las obras y la estabilización del horario de trenes.
El punto de partida temporal para los trenes es la estación Font de Sant Lluís. Esto se debe a la amplia remodelación de la estación València Nord, donde actualmente no es posible alojar trenes diésel en los andenes cubiertos debido a la incompatibilidad con los trabajos de construcción en curso.
Trabajos a gran escala
La reanudación del tráfico solo fue posible tras completar complejas operaciones de reconstrucción de la vía férrea, las infraestructuras de ingeniería y todos los sistemas destruidos por el temporal. En la línea C3 dentro del área de València, Adif ha invertido 120 millones de euros en la recuperación de la infraestructura. Esto no solo permitió restablecer el nivel de servicio anterior, sino también aumentar la fiabilidad y la seguridad del tráfico.
En el tramo entre Buñol y Utiel, de unos 46 kilómetros de longitud, el tráfico ferroviario aún no se ha restablecido. Aquí continúa la modernización integral de las vías y los equipos, a la que se han destinado más de 100 millones de euros. Los trabajos avanzan según lo previsto, pero aún no se han anunciado fechas concretas de reapertura.
Nuevos viaductos
Se prestó especial atención a la reconstrucción de los puentes, que habían quedado prácticamente destruidos por las inundaciones. Los trabajos más complejos se centraron en tres viaductos: Barranco Grande, Cheste 1 y Cheste 2. Sus estructuras anteriores estaban gravemente dañadas o completamente arrasadas. Los nuevos puentes han sido diseñados considerando las nuevas condiciones de los cauces y calculados para soportar mayores cargas. El viaducto de Barranco Grande ahora tiene una longitud de 136 metros, mientras que Cheste 1 y Cheste 2 alcanzan los 216 metros cada uno. Estas dimensiones superan significativamente a las de antes y buscan garantizar una mayor resistencia ante futuros desastres naturales.
La recuperación de la conexión ferroviaria entre Valencia y Buñol ha sido un paso clave para la región. No solo representa el regreso a la normalidad para miles de pasajeros, sino también un ejemplo de cómo la infraestructura puede modernizarse tras devastadoras catástrofes naturales.











