
En Sevilla, a dos días del encendido oficial de las luces navideñas y del inicio de las celebraciones, aún no se ha aprobado el plan de seguridad. Más de 300 calles de la ciudad ya están iluminadas, pero sigue sin resolverse el tema del refuerzo policial y la financiación de su labor. El motivo es el bloqueo de una partida de 5,6 millones de euros destinada al pago de horas extra a los agentes de la policía municipal. Todas las formaciones de la oposición —PSOE, Vox y Podemos-IU— se han opuesto a esta medida.
El alcalde, José Luis Sanz, afirmó tras la sesión extraordinaria del ayuntamiento convocada por Vox, que la administración seguirá garantizando la seguridad de vecinos y visitantes. Sin embargo, acusó a la oposición de intentar arruinar la celebración a los sevillanos y poner en riesgo el orden en las calles.
Eventos festivos en peligro
La situación es inédita: en diciembre, Sevilla suele acoger celebraciones multitudinarias, desfiles, mercadillos navideños, conciertos, eventos deportivos e incluso el derbi entre Sevilla y Betis. En estos días la ciudad se llena de gente y la presión sobre la policía se multiplica. A pesar de ello, el ayuntamiento aún no cuenta con un plan alternativo.
Las autoridades barajan aprobar el plan de seguridad mediante un decreto especial, eludiendo al consejo. Sin embargo, esta opción no cuenta con el respaldo de los sindicatos policiales ni del departamento financiero de la administración. Otra alternativa es recurrir al plan del año pasado, pero este solo contempla el periodo a partir del 19 de diciembre, lo que dejaría las primeras semanas de diciembre, incluidos los puentes, sin refuerzo de patrullas.
Disputas políticas y desacuerdos financieros
El partido gobernante Partido Popular (PP) insiste en que la seguridad debe quedar al margen de la política y las restricciones presupuestarias. Según el portavoz Juan Bueno, el objetivo principal es garantizar el orden en las calles durante las fiestas. La oposición, por el contrario, acusa a la administración de falta de previsión y de incapacidad para llegar a acuerdos con la policía. Sonia Gaya, representante del PSOE, destaca que la seguridad requiere no solo financiación, sino también una coordinación clara entre todas las partes.
Los sindicatos policiales exigen una dotación mínima de ocho millones de euros, como el año pasado, y que todos los días desde finales de noviembre al 7 de enero sean reconocidos como jornadas especiales para recibir pagos extra. No obstante, el plan del año pasado fue de carácter temporal y no se puede prorrogar automáticamente. Si no se aprueba un nuevo documento, entrará en vigor un plan aún más antiguo que no responde a la situación actual.
Falta de recursos y fatiga policial
El departamento financiero de la administración advierte: los fondos para pagar horas extra ya se agotaron en abril, y para diciembre solo queda un remanente insignificante. El ayuntamiento propuso tomar dinero del presupuesto de 2026 para cubrir los gastos de las fiestas actuales. Sin embargo, la oposición sostiene que la ciudad no debería organizar tantos eventos si no puede garantizar su seguridad.
Durante el debate sobre el pago de la deuda por horas extra correspondientes a mayo-octubre, el partido Vox se abstuvo, lo que permitió destinar casi cinco millones de euros a este fin. Sin embargo, el problema general respecto a la organización del trabajo de la policía y los bomberos sigue sin resolverse. La oposición exige no soluciones temporales, sino cambios sistémicos.
Protestas y reacción policial
Durante la sesión del ayuntamiento, agentes de policía acudieron a la sala con gorros navideños y pancartas, mostrando su descontento con la situación. Se les pidió abandonar la sala hasta la intervención del alcalde. José Luis Sanz señaló que la administración está haciendo todo lo posible dentro de los recursos disponibles y recordó que el nuevo plan está ajustado a las capacidades presupuestarias.
Mientras las autoridades buscan una salida a la crisis, los sindicatos ya han anunciado su intención de impugnar la posible aprobación del plan por decreto. Ciudadanos y visitantes de Sevilla siguen sin saber si la ciudad estará debidamente protegida durante las celebraciones multitudinarias, o si el ambiente festivo se verá amenazado por diferencias políticas y falta de recursos.












