
En los próximos años, Sevilla afrontará los mayores cambios urbanos de las últimas décadas. Las decisiones tomadas por el Ayuntamiento, la Diputación y la Autoridad Portuaria darán lugar a tres nuevos barrios, capaces de acoger a más de 60.000 personas. Esto no solo modificará el mapa de la ciudad, sino que también tendrá un fuerte impacto en el mercado inmobiliario, las infraestructuras y la economía regional.
El estudio de arquitectura Eddea, fundado en 1993, se ha convertido en un actor clave en estas transformaciones. Según informa El Confidencial, la compañía ha recibido tres grandes encargos de distintas entidades públicas. Cada proyecto tiene su propia envergadura y objetivos, pero todos buscan convertir Sevilla en una ciudad más moderna y habitable.
Barrio portuario
El proyecto más avanzado es la renovación de la zona portuaria. Se prevé la creación de un nuevo distrito junto al Guadalquivir, con viviendas modernas, espacios culturales y centros de negocios. En la primera fase se construirán unas 450 viviendas y, en total, el barrio contará con más de 700 nuevos hogares. A lo largo de dos kilómetros de ribera se abrirán nuevos espacios públicos, así como una moderna terminal de cruceros y antiguos edificios industriales rehabilitados que albergarán empresas tecnológicas y creativas.
El proyecto ya ha recibido la aprobación definitiva del gobierno de Andalucía. Las autoridades prevén que las obras comiencen antes de que termine este año y que los primeros residentes puedan mudarse a las nuevas viviendas en 2028. Además de las viviendas, la zona contará con unos 60.000 metros cuadrados de espacios comerciales e industriales, lo que generará nuevos puestos de trabajo.
Dirección sur
El segundo gran proyecto es el desarrollo del barrio Quarto, en el sur de la ciudad. Se prevé la construcción de 6.000 viviendas, de las cuales la mitad pertenecerá a la categoría de vivienda asequible. El nuevo distrito unirá Sevilla con la vecina Dos Hermanas, y su núcleo será un gran parque, que superará en tamaño al famoso parque Alamillo.
Las autoridades ya han asignado fondos para los trabajos preparatorios y el proyecto está en proceso de aprobación en el Ministerio de Medio Ambiente. Se espera que las primeras obras comiencen en los próximos meses y que el barrio esté completamente habitado en un plazo de cinco años. Se pone especial énfasis en la conservación de los elementos históricos y la integración de espacios verdes en el tejido urbano.
Clúster tecnológico
La mayor en extensión será la nueva zona aeroespacial al noreste de Sevilla. En una superficie de 10 millones de metros cuadrados se planea construir hasta 24 000 viviendas, así como crear instalaciones industriales y logísticas vinculadas al aeropuerto San Pablo. En el proyecto participa un gran promotor de Madrid, que tiene previsto desarrollar las primeras 2 000 viviendas mediante tecnología de construcción industrializada.
La aparición de este barrio no solo busca dar respuesta a parte de los problemas de vivienda, sino también atraer nuevas inversiones a sectores de alta tecnología. Según informa El Confidencial, las primeras grúas empezarán a operar a finales de 2026, y la entrega de las primeras viviendas está prevista para 2027.
Nuevos enfoques
Eddea utiliza su propia plataforma digital para planificar espacios urbanos, lo que permite integrar parámetros económicos, constructivos y sociales simultáneamente. Este método ayuda a agilizar autorizaciones y a reducir el coste de las obras. La dirección del estudio destaca que las técnicas actuales permiten crear viviendas asequibles, cuyo precio puede situarse por debajo del valor del mercado.
La empresa desarrolla su actividad no solo en España, sino también a nivel internacional. Tras cerrar su oficina en Moscú en 2023 debido a las sanciones, Eddea centró sus esfuerzos en proyectos en Arabia Saudí y Asia. En Sevilla, el estudio se ha consolidado como uno de los pocos capaces de llevar a cabo iniciativas de esta envergadura, combinando urbanismo y arquitectura.
En los últimos años, en España se observa un creciente interés por el desarrollo integral de las áreas urbanas. En Madrid y Barcelona se están llevando a cabo proyectos similares, donde antiguas zonas industriales se transforman en modernos barrios residenciales y de negocios. Estas iniciativas no solo ayudan a resolver problemas de vivienda, sino que también generan nuevos empleos, mejoran la accesibilidad del transporte y elevan la calidad del entorno urbano. Según RUSSPAIN.com, estos proyectos suelen ser impulsores del crecimiento económico y redefinen la imagen de las ciudades.












