
En la madrugada del 16 de septiembre, los habitantes de la isla de El Hierro sintieron movimientos sísmicos. Los sismógrafos registraron un terremoto de magnitud 3,4 en aguas cercanas a Valverde, el centro administrativo de la isla. El epicentro se ubicó a unos 30 kilómetros del municipio de El Pinar, en la zona marítima, y la profundidad aún no ha sido precisada.
La intensidad del temblor fue baja, por lo que no se han reportado daños graves ni heridos. Solo los residentes de Valverde y Frontera percibieron leves vibraciones. En el resto de la isla, la actividad sísmica pasó prácticamente desapercibida.
Las autoridades han solicitado a los residentes locales que completen un formulario especial para recopilar más información sobre cómo se sintió el terremoto. Las preguntas abarcan qué estaban haciendo en el momento del temblor, si estaban despiertos o dormidos, cómo reaccionaron al sacudón y si los objetos en la casa se movieron o cayeron al suelo. Esta información, junto con los datos de los sismógrafos, ayuda a los especialistas a evaluar con mayor precisión las consecuencias y alertar a la población sobre posibles riesgos.
En la última semana, la zona ya ha experimentado dos movimientos sísmicos, y desde principios de mes el número asciende a seis. Sin embargo, el episodio actual ha sido el más notable de los últimos seis meses, superando incluso el sismo de mayo, cuando la magnitud alcanzó los 3,6. A pesar de ello, la situación permanece bajo control y los especialistas continúan vigilando de cerca la actividad sísmica en las Islas Canarias.












