
En el seno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha estallado un nuevo escándalo relacionado con acusaciones contra Francisco Salazar. La Federación Socialista Asturiana (FSA), una de las estructuras clave del partido, insiste en que la dirección debe remitir de inmediato toda la documentación del caso a la fiscalía. La razón son graves acusaciones de violencia contra la mujer y acoso, que, según los socialistas asturianos, no pueden ser pasadas por alto.
Adriana Lastra, ex vicesecretaria general del PSOE y actualmente la segunda figura más relevante de la FSA, exigió públicamente que el partido no se limite a investigaciones internas. Subrayó que se trata de un posible delito contra las mujeres, por lo que el caso debe ser abordado a nivel estatal. Natalia González, también representante de la FSA, se sumó a este reclamo y señaló la necesidad de trasladar toda la documentación a la fiscalía para determinar si existen indicios de delito.
Presión sobre la dirección
La dirección de la federación asturiana, encabezada por Adrián Barbón, respaldó la iniciativa de sus compañeros. En un comunicado, se señala que el partido está obligado a dirigirse a las autoridades estatales dada la gravedad de las acusaciones. Dentro del PSOE aumenta la presión sobre la dirección central para que no ignore la situación y actúe con la máxima transparencia.
El escándalo estalló después de que Francisco Salazar, un estrecho colaborador de Pedro Sánchez, fuera nombrado para uno de los puestos clave en la estructura del partido. Prácticamente de inmediato, Salazar fue acusado de acoso. Lastra fue la primera dirigente en pronunciarse abiertamente contra su nombramiento, declarando que situaciones así son inaceptables en el partido.
Reacción del partido
Tras surgir las acusaciones, el propio Salazar solicitó ser suspendido temporalmente de sus funciones en la ejecutiva federal. Sin embargo, representantes oficiales del partido afirmaron que en ese momento no se había registrado ninguna queja a través de los canales internos. No obstante, según algunos miembros del partido, al menos dos denuncias contra Salazar fueron presentadas ante el servicio anticorrupción durante el último mes.
La crisis interna en el partido se agravó en un contexto de desacuerdos ya existentes y acusaciones de corrupción. Crece el descontento dentro del PSOE por la forma en que la dirección responde a este tipo de incidentes. Muchos consideran que el partido debe mostrar tolerancia cero ante la violencia y el acoso, especialmente cuando se trata de altos cargos.
Mujeres y poder
Adriana Lastra ha subrayado en varias ocasiones en sus intervenciones que las mujeres que ocupan puestos de liderazgo en el partido enfrentan dificultades adicionales. Según ella, la estructura de poder en el PSOE sigue siendo predominantemente masculina, lo que genera barreras extra para las mujeres. Lastra también señaló que la posición formal y la influencia real dentro del partido a menudo no coinciden.
En julio de 2022, Lastra presentó su dimisión, alegando motivos personales para su decisión. Más tarde admitió que había estado sometida a presiones derivadas de conflictos internos y manifestaciones de sexismo. Esta dimisión se convirtió en uno de los acontecimientos más destacados en la historia reciente del partido y generó una amplia repercusión pública.
Conflictos internos
La situación en torno a Salazar sirvió de catalizador para debatir problemas más profundos dentro del PSOE. En el partido se intensificaron las conversaciones sobre la necesidad de reformar los procesos internos y aumentar la transparencia en el manejo de casos similares. Muchos integrantes exigen que cualquier acusación contra dirigentes del partido no solo se aborde dentro de la organización, sino que también se traslade a las autoridades estatales.
A la vez, parte de la dirección teme que debatir públicamente este tipo de incidentes pueda dañar la imagen del partido en vísperas de eventos políticos importantes. Sin embargo, la presión de las estructuras regionales y del ala femenina del partido va en aumento, por lo que la dirección se ve obligada a responder a estos desafíos.
Si no lo sabía, Adriana Lastra es una de las figuras más destacadas de la política española en los últimos años. Ocupó el cargo de vicesecretaria general del PSOE desde 2017 hasta 2022 y fue conocida por su activa postura en cuestiones de igualdad y defensa de los derechos de las mujeres. Tras dejar el ámbito federal, Lastra continuó su labor en la federación asturiana, donde se convirtió en una de las principales impulsoras de la lucha contra el sexismo y la violencia dentro del partido.












